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18 de enero de 2013 • 07:57 PM • actualizado a las 11:02 PM

Tras masacre, alumnos de Newtown reciben equipo de seguridad

Jimmy Greene, a la izquierda, besa a su esposa Nelba Márquez Greene, mientras él sostiene un retrato de la hija de ambos, Ana, una de las víctimas de la matanaza a tiros en la escuela Sandy Hook, en una conferneica de prensa en Newtown, Connecticut, el lunes 14 de enero de 2013. Foto: AP
Jimmy Greene, a la izquierda, besa a su esposa Nelba Márquez Greene, mientras él sostiene un retrato de la hija de ambos, Ana, una de las víctimas de la matanaza a tiros en la escuela Sandy Hook, en una conferneica de prensa en Newtown, Connecticut, el lunes 14 de enero de 2013.
Foto: AP
 

Una compañía de Connecticut está a punto de terminar la instalación del más novedoso equipo de seguridad en la escuela a la que fueron trasladados los alumnos luego del fatal tiroteo en la primaria de Newtown.

El padre de Thomas Marino Jr. es propietario de Advanced Security Technologies en Stratford, firma que ofrece servicios de seguridad a la secundaria de Newtown y a la que se le pidió que cerrara a distancia los edificios el 14 de diciembre, día de la matanza en la primaria Sandy Hook.

"Fue difícil para nosotros darnos cuenta qué es lo que estaba pasando", dijo Marino. En un esfuerzo para ofrecer cierta tranquilidad a estudiantes, personal y padres de familia de Sandy Hook, decidió contactar a más de una decena de fabricantes de equipo de seguridad para ver si estaban dispuestos a donar en caso de que la compañía de su padre se hiciera cargo de la instalación en la nueva escuela en Monroe.

"Nadie se negó", dijo.

Marino agregó que desde entonces ha recaudado cientos de miles de dólares en equipo y otros servicios. Fue suficiente para equipar la escuela en Monroe con tecnología que va desde un detector de intrusos hasta una alarma de pánico, además de equipar otras cinco escuelas en Newtown.

En el ataque a la primaria Sandy Hook 21 niños y seis adultos murieron.

Marino calcula que las mejoras en seguridad tan solo en la escuela de Monroe tiene un costo de 113.000 dólares. Espera que las mejoras en las otras escuelas tengan un valor similar.

"Me siento obligado a hacer lo mejor que pueda", dijo. Agregó que ningún sistema de seguridad es a prueba de todo.

"Creo que si podemos salvar unas vidas, vale la pena", indicó.

Terra Terra/AP