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- Ser presidente de Estados Unidos es una de las mayores responsabilidades que pueden existir en este planeta, por eso debe ser tan desgastante. Ser el líder de una nación tan rica y dominante, es cansador y casi, devastador. Aquellos quienes tuvieron el privilegio de entrar en la Casa Blanca, llevan en sus rasgos el duro pesar de su labor. Aquí, un repaso con los presidentes que más se avejentaron tras su paso por la presidencia. Foto: GETTY IMAGES
- Richard Nixon fue el 37º presidente de Estados Unidos. Así asumió la presidencia, en 1969. Foto: GETTY IMAGES
- Nixon fue reelecto en 1972. Pero dos años más tarde, dimitió su cargo hasta ahora, el único en hacerlo abrumado por el escándalo del Watergate. Se fue con mucho más arrugas, y el pelo casi sin color. Foto: AP
- Ronald Reagan fue demócrata primero, pero llegó a convertirse en el 40º presidente de EEUU con el partido republicano, en 1981. Foto: GETTY IMAGES
- Reagan fue reelegido en 1984 y tras la Guerra Fría, dejó su cargo en 1989, no sin antes perder su color de pelo y sumar varias arrugas a su rostro. Foto: GETTY IMAGES
- Bill Clinton fue el 42º presidente de Estados Unidos y tomó el mando de la nación en 1993, siendo el tercer primer mandatario más joven de la historia. Foto: GETTY IMAGES
- Tras un segundo mandato, Clinton dejó la Casa Blanca con un superávit de 559.000 millones de dólares algún que otro escándalo y una aprobación del 66%, la más alta para un presidente de la post guerra. De todos modos, no fue inmune a la dureza del cargo: se fue con mucho menos pelo y el mismo totalmente blanco. Foto: GETTY IMAGES
- George W. Bush fue el 43º presidente de EE.UU. y asumió el cargo en 2001. En ese momento, su cabello era gris y su rostro estaba lleno de vitalidad. Foto: GETTY IMAGES
- Tras ser reelecto, Bush terminó su período como presidente en 2009. Habían pasado el ataque a las Torres Gemelas y el inicio de las guerras con Afganistán e Irak. Al dejar la Casa Blanca, Bush lucía mucho más avejentado, con el pelo ya sin color y las arrugas mucho más profundas. Foto: GETTY IMAGES
- Barack Obama es el actual presidente de Estados Unidos y es quizás, quien más haya pagado el puesto. Cuando asumió, en 2008, era un joven apuesto con una postura vital. Foto: AP
- Cuatro años más tarde, mientras disputa contra Mitt Romney por un nuevo mandato, Obama luce muchas canas y hasta parece haberse encorvado. Su rostro ahora con arrugas muestra que el trabajo fue arduo (su presidencia tuvo una de las peores crisis económicas del país), pero durante la campaña se mostró como un hombre de experiencia. Dicen que la experiencia es el peine que te da la vida cuando uno se queda pelado... Foto: GETTY IMAGES
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Ser presidente de Estados Unidos es una de las mayores responsabilidades que pueden existir en este planeta, por eso debe ser tan desgastante. Ser el líder de una nación tan rica y dominante, es cansador y casi, devastador. Aquellos quienes tuvieron el privilegio de entrar en la Casa Blanca, llevan en sus rasgos el duro pesar de su labor. Aquí, un repaso con los presidentes que más se avejentaron tras su paso por la presidencia.
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