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03 de septiembre de 2012 • 03:12 PM • actualizado a las 03:42 PM

Obama le apunta al talón de Aquiles de Romney

El presidente Barack Obama saluda a sus simpatizantes después de hablar en un evento de campaña en la escuela secundaria Scott, el lunes 3 de septiembre de 2012, en Toledo, Ohio.
Foto: Pablo Martínez Monsivais / AP
 

Lo que el presidente de Barack Obama quiere es que el republicano Mitt Romney caiga este 6 de noviembre. Por eso,  ante  los trabajadores sindicalizados en Ohio, donde siguen con fidelidad el fútbol americano, Obama dijo que el republicano Mitt Romney guiaría al país a una "temporada perdedora", al tiempo que pidió a los votantes en este estado clave, usando otra metáfora deportiva, tomar el plan de su rival y "hacer un despeje muy lejano".

Antes de viajar a Luisiana para atestiguar de primera mano los daños por las inundaciones que provocó el huracán Isaac, Obama celebró el Día del Trabajo, que en Estados Unidos se conmemora el primer lunes de septiembre, con una serie de analogías deportivas como respuesta a Romney.

El candidato republicano dijo la semana pasada a los votantes en Iowa que era "hora de conseguir un nuevo entrenador. Ha llegado el momento de que Estados Unidos vuelva a tener una temporada ganadora, y lo vamos a lograr".

"Tengo un consejo para ustedes sobre el plan de juego Romney-Ryan: Hagan un despeje muy lejano. No va a funcionar. No conseguirá que ganen el partido", dijo Obama en Toledo, Ohio. "No necesitan ese entrenador. Esa es una temporada perdedora".

Obama combinó la política y la empatía presidencial durante un festivo que tradicionalmente se asocia con un momento clave en un año electoral, pues llega el cierre del verano boreal y más votantes centran su atención en la campaña por alcanzar la Casa Blanca. El presidente trataba de atraer votantes en Ohio, uno de los siete estados más disputados que probablemente sean definitivos en los comicios del 6 de noviembre.

En un discurso ante miembros de sindicatos del sector automotor y los trabajadores siderúrgicos, Obama resaltó su decisión de rescatar a los fabricantes de automóviles General Motors y Chrysler en 2009, una medida a la que Romney se opuso.

"Si Estados Unidos hubiera tirado la toalla, GM y Chrysler no existirían hoy", dijo Obama. "Los proveedores y los distribuidores que hacen negocios con estas empresas también habrían desaparecido. Después, hasta Ford podría haber caído también".

La recuperación de GM y Chrysler ha sido un tema recurrente en la campaña de reelección de Obama, sobre todo en estados como Michigan y Ohio.

"Estos empleos tienen más valor que simplemente un salario. Son una fuente de orgullo. Son un boleto a la vida de clase media. Estas empresas valen más que los automóviles que construyen. Son un símbolo de la innovación de Estados Unidos", dijo Obama. "Son una fuente de nuestro poderío industrial. Si no vale la pena luchar por eso, ¿entonces porque vale la pena?"

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AP AP AP - The Associated Press. Todos los derechos reservados.

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