
Barack Obama y Mitt Romney tienen muchas cosas en común. Casados, educados en las mejores universidades y padres de familia. Pero su visión del país que aman es tan contrastante como el día y la noche. Y eso se reflejó en los discursos que ambos dieron al cierre de las convenciones partidarias que proclamaron sus candidaturas a la presidencia.
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What is Your Idea for a Better Country?
Obama es un hombre distinto del que asumiera la jefatura de gobierno de Estados Unidos hace tres años, nueve meses y siete días, en medio de una esperanza mesiánica de cambio.
En su discurso de aceptación a la candidatura por el partido Demócrata, aunque optimista, un Obama más maduro, ya no delineó un futuro sin dificultades, sino de decisiones difíciles.
“No me eligieron para decirles lo que quieren escuchar, me eligieron para decirles la verdad, y la verdad es que va a tomar más de unos pocos años para resolver los desafíos que tomaron décadas en hacerse”, dijo el jueves a la noche en el cierre de la Convención Demócrata en Charlotte, North Carolina.
Después de haber comprobado que en política, si no se hacen compromisos, no se logran resultados, Obama no solo rindió cuentas, sino que trazó la visión a futuro.
El presidente sigue teniendo el carisma que en 2004 cuando era un senador desconocido por Illinois e inspiró al país con su discurso en la Convención partidaria.
Pero en su caso, el pueblo estadounidense le dio la oportunidad de poner en práctica sus ideas cuando lo eligió presidente y ahora, el jueves, pidió cuatro años más para completar el trabajo. ¿Por qué? Porque las cifras económicas (con un débil crecimiento del 1.7%) no dan para decir, “he cumplido”. Porque la Gran Recesión con la que recibió el país ha probado ser un hueso duro de roer. Porque aunque la maquinaria productiva echó a andar, los grandes temas como trabajo, salud, seguridad, defensa, educación y energía, siguen en el tapete. En el camino, muchos se desilusionaron y el trabajo del presidente fue avivar esa llama.
Por otro lado, mientras Obama puede exhibir un record de ejecución de medidas en el gobierno, algo que Romney no tiene, excepto por su paso por la gobernación de Massachusetts, Romney ha utilizado en su discurso ésta cuestión para atacar a su contrincante: “Obama ha triturado la clase media. El costo de los alimentos son más altos, la gasolina está al doble, se pagan más por las primas de seguro médico y uno de cada seis norteamericanos se despierta en la pobreza cada día”.
Y mientras el discurso de Romney evaluó a Obama, el del presidente comparó “los caminos”. El del republicano gritó “no más de lo mismo”, el de Obama dijo “no vayamos atrás”.
En sus intervenciones, como buenos políticos, ambos candidatos apelaron al patriotismo, a la esencia misma del pueblo estadounidense para salir de las dificultades, de su espíritu emprendedor, al sentido de comunidad y a su esperanza en el futuro como la grandeza de la nación.
Romney hasta llegó a decir: “cuando el mundo necesita algo, necesita un estadounidense”.
Es la economía…
Sin embargo, las diferencias en la visión son las mismas que han impedido que Washington trabaje de manera funcional y bipartidista durante esta presidencia. Quizás una de las más profundas es el tema del déficit. Mientras los republicanos proclaman prudencia fiscal y están en contra de subir impuestos, los demócratas y en este caso, el presidente, creen que cada norteamericano debe pagar “la cuota justa”. Y de eso hablaron en sus discursos.
Romney dice que subir impuestos a los pequeños negocios (muchos de los cuales caen en la categoría de 250.000 dólares que ha establecido el presidente) va a resultar en reducción de trabajos.Obama cree que la clase media no debe pagar para que millonarios como Romney disfruten de esta reducción de impuestos.
Una de las perlas cultivadas del discurso de Obama, y que podría ganarle puntos en las encuestas, fue ésta: “Creo que es hora de construir la nación y el dinero que se ha utilizado en las guerras debe usarse para pagar la deuda y la educación”.
Mientras tanto Romney afirma que el corte al presupuesto de defensa eliminará “cientos de miles de trabajos y pondrá nuestra seguridad en mayor riesgo” y que el billón de dólares de déficit va a estancar los salarios y desacelerar la economía. Algo que respaldan los analistas económicos.
Por otra parte, el mandatario afirma que no permitirá que Romney convierta el Medicare en un “voucher” ni darle el sistema de salud a “Wall Street”, pero Romney dijo que los 716 mil millones de corte al Medicare para financiar “Obamacare” es negativo para los ancianos y privará de trabajos innovadores en la medicina.
Logros vs. promesas
Obama sacó los logros obtenidos y comparó su administración con la de Franklin Roosevelt, quien fue el último presidente que ganara una relección a pesar de tener un desempleo de alrededor del 8%, en la Gran Depresión.
Así como otros demócratas en la Convención, Obama citó el asesinato de Osama Bin Laden como un triunfo de su administración sobre el terrorismo, la promesa cumplida de regreso de las tropas y el fin de la guerra más larga que ha tenido este país en Afganistán, para 2014.
El presidente sacó a relucir su salvataje de la industria automotriz y quiere seguir con la tarea de crear millones trabajos, lo cual se ha venido cumpliendo, pero lentamente estos años, sobre todo en el sector manufacturero.
Obama planteó duplicar las exportaciones en cinco años y crear 2 millones de empleos en el sector, algo que recién se cumpliría en 2014. Mientras tanto, Romney habló de firmar acuerdos de libre comercio y crear 12 millones de empleos. El ex gobernador promete balancear el presupuesto del estado, reducir los impuestos y las trabas para los pequeños negocios y remplazar “Obamacare”.
En el tema energético, los dos candidatos tienen grandes diferencias, así como en política exterior.
“Hemos reducido nuestra dependencia del petróleo como nunca antes en 20 años de la historia del país”, dijo Obama. “Vamos a seguir reduciendo las emisiones de carbono”, añadió el presidente e hizo referencia al cambio climático reflejado en la sequía y los incendios forestales. “Hemos invertido en energías renovables”, acotó.
En cambio Romney dijo que debido a las políticas energéticas del presidente frente al carbón, gas, petróleo, los trabajos de manufactura se están yendo a China. “El presidente prometió bajar la subida de los océanos (por el deshielo que causa el calentamiento global). Mi promesa es ayudarlos a ustedes y sus familias”, aseveró Romney.
En política exterior Obama aprovechó para mofarse de los exabruptos recientes de su contrincante y decir que al considerar Rusia, no Al Qaeda, enemigo de Estados Unidos. “Aún vive en la época de la guerra fría”, dijo el jueves con ironía. Mientras, Romney acusó a Obama de tirar a Israel “debajo del bus”.
Un país dividido
Un diferente Obama que en 2004 afirmó que no había “un Estados Unidos conservador y un liberal, o uno negro y uno blanco, o un Estados Unidos latino o asiático”, llega casi al final de su primer mandato con un país al parecer más dividido que cuando comenzó.
En una clara diversidad, apelando a una base más amplia, Obama mencionó a los “soñadores” diciendo que seguirá luchando para “que estos jóvenes inmigrantes indocumentados no sean deportados del único país al que llaman hogar”; a la comunidad gay cuando reversó la medida “No preguntes, no digas” en la milicia “donde una persona por ser lo que es o amar a quien ama es expulsada” y a la ley de igualdad laboral de las mujeres y su “libertad para hacer sus propias decisiones”, en claro respaldo a la postura pro aborto.
Y es en estos temas donde el país está más dividido. En cambio Romney se pronunció como quien va a “proteger la santidad de la vida, honrar la institución del matrimonio y la libertad de culto”. Aunque Romney dijo que Estados Unidos era un país de inmigrantes, nunca hizo referencia a alguna propuesta de reforma inmigratoria o apoyo a alguna alternativa al Dream Act ni mucho menos, aún cuando las deportaciones alcanzaron niveles record durante el mandato de Obama, algo que tiene descontentos a los latinos.
Al finalizar, Romney dijo: “Dios bendiga a este país”, mientras el presidente, aunque no nombró la palabra Dios, dijo “la providencia nos acompañe estos próximos años por un mejor camino”.
La campañas ya están en marcha y vendrán muchos discursos hasta el primer martes de noviembre. Los electores tendrán dos alternativas bien diferentes reflejadas en sus discursos.
- Ya es un hecho. El republicano Mitt Romney le disputará la presidencia al demócrata Barack Obama en las próximas elecciones de noviembre. A esta altura de las circunstancias, bien vale indagar sobre la fe de ambos candidatos, en qué creen y qué religión profesan. Foto: Getty Images
- La fe del actual presidente ha sido objeto de un duro escrutinio desde que se mudó a la Casa Blanca hace más de tres años. Obama ha tenido que salir a aclarar que no es musulmán y que profesa la religión cristiana. Cree en Jesucristo y en su poder de salvación, en la Biblia y sus enseñanzas. Foto: Getty Images
- En varias ocasiones se lo ha visto asistir a iglesias protestantes, como Ebenezer Church, en Atlanta, donde solía predicar el reverendo Martin Luther King Jr., durante la lucha por los derechos civiles en los años sesentas. Foto: Getty Images
- El padre de Obama era musulmán y por el lado de su madre, sus abuelos eran Unitarios Universalistas. Foto: Getty Images
- Obama fue miembro de Trinity United Church of Christ en Chicago junto a su familia, cuyo pastor es el reverendo Jeremiah Wright, quien levantó una gran polvareda cuando maldijo en un sermón a EEUU por su política exterior. Obama más tarde dejó de ser miembro de la iglesia. Foto: Getty Images
- La iglesia Trinity United Church of Christ es protestante y profesa un fuerte activismo social en beneficio de los pobres, la justicia y la paz. Foto: Getty Images
- Desde que asumió la presidencia, Obama y su familia asisten a la iglesia St. John´s en Washington, DC, ubicada a tres cuadras de la Casa Blanca. Se trata de una iglesia Episcopal (protestante) a la que tradicionalmente asisten los presidentes. Foto: Getty Images
- No quedan dudas que Obama profesa la religión cristiana. No obstante, ha dicho en reiteradas ocasiones que respeta al resto de las creencias. Foto: Getty Images
- Por el lado de Mitt Romney, la historia es otra. El candidato republicano profesa la religión mormona. Si bien también cree en Jesucristo y su poder salvífico, existen algunas diferencias entre los Mormones y el resto de las religiones cristianas tradicionales. Foto: Getty Images
- La iglesia Mormona surgió tras las 'visiones' que recibió el profeta Jospeh Smith en 1820 en New York. Tras su muerte en 1844, Brigham Young lideró a los seguidores de Smith, llamados Mormones, a lo que hoy es Salt Lake City, donde se fundó oficialmente la iglesia. Foto: Getty Images
- La iglesia Mormona o Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días tiene unos 13 millones de miembros en el mundo, de los cuales, 5.5 residen en Estados Unidos. Foto: Getty Images
- Los mormones se consideran cristianos aunque sus creencias no son similares al resto de las tradiciones cristianas. Por ejemplo, ademàs de la Biblia, creen en el Libro del Mormón, que incluye las visiones de Smith. Para los mormones, su iglesia es una versión reformada de la iglesia cristiana. Foto: Getty Images
- Mitt Romney, como Mormón practicante, tiene un fuerte sentido de familia, no toma café y no fuma. Los Mormones creen que los vivos pueden interceder por los muertos no creyentes, para que vayan al 'paraìso'. Por eso, la iglesia Mormona tiene los archivos genealógicos más grandes del mundo. Foto: Getty Images
- Inicialmente, los Mormones practicaban la poligamia como una manera de acercarse a Dios. Dicha práctica fue prohibida a fines del siglo XIX, aunque algunas ramas fundamentalistas de la iglesia la siguen practicando. Foto: Getty Images
- Romney no es el único personaje político que profesa la religión Mormona. El líder demócrata Harry Reid es Mormón, como Orrin Hatch, senador por Utah. Foto: Getty Images

