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30 de agosto de 2012 • 07:59 AM • actualizado a las 08:01 AM

Republicanos deben cambiar el rumbo, pero del voto latino

Paul Ryan, el candidato a vicepresidente, cerró anoche la segunda sesión de la Convención Republicana en Tampa.
Foto: Getty Images
 

TAMPA, Florida - Los republicanos recibieron anoche una fuerte dosis de oxígeno político de la mano del compañero de fórmula de Mitt Romney, el legislador por Wisconsin, Paul Ryan. 'Necesitamos un nuevo rumbo', dijo el joven congresista de 42 años en el cierre de la segunda jornada de la Convención Republicana que se desarrolla en Tampa, en referencia a la economía y poniendo distancia del presidente Barack Obama.

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Pero dejó de la lado otro problemático rumbo para el partido, el que está tomando el voto latino, que de manera abrumadora apoya al demócrata, factor que puede definir las elecciones del primer martes de noviembre.

"Luego de pasar cuatro años girando en todas direcciones, Estados Unidos precisa cambiar de rumbo y el hombre que puede hacerlo es el gobernador Mitt Romney", resaltó Ryan ante los más de 4,000 delegados que llenaron el Forum.

"Estoy listo para asumir el llamado de mi generación", prometió el candidato a vicepresidente.

Ryan puso la mira en la crisis económica y fustigó al presidente Obama una y otra vez:. 'Para qué querríamos otros cuatro años de lo mismo?', se preguntó el joven congresista de 42 años ante la ovación de los delegados.

La economía es central en esta campaña que ya está entrando en la recta final camino al primer martes de noviembre. El desempleo ronda poco más del 9% con millones de hombres y mujeres que no hallan una salida desde que la crisis estalló hace casi cuatro años.

Y los republicanos saben que el tema es el Talón de Aquiles de Obama, quien asumió su mandado en medio de la peor crisis en décadas.

Un tema crucial, afuera

Pero los republicanos están dejando de lado otro tema que quizás puede dejarlos afuera de la contienda, y es el voto hispano. Dado lo cerrado de esta elección, con Obama y Romney prácticamente empatados en las preferencias, la elección se definirá en algunos estados estados claves, como Florida, New Mexico y Colorado, donde los hispanos tienen una fuerte presencia.

Hasta el momento, el 65% de los hispanos apoya al presidente Obama en contraste con el 26% que se inclina por Romney. De seguir así esta tendencia, sería letal para los republicanos. Se estima que existen unos 22 millones de latinos elegibles para votar de los cuales unos 12 millones concurrirían a las urnas en noviembre. Igual, es un número importante, tanto que podría inclinar la balanza en favor del presidente.

Ryan no dijo una sola palabra de este tema por lo que se espera que lo haga Romney esta noche, quien cerrará ñla Convención con su discurso de aceptación. El asesor hispano de la campaña, el ex secretario de Comercio Carlos Gutiérrez, insistió en que el programa de gobierno del Partido Republicano aprobado el martes, sumamente duro en materia migratoria, "no es igual que el de Romney".

"El que cuenta es el plan de Romney, y de eso se van a enterar en su discurso del jueves", dijo Gutiérrez, sin detallar si el nominado republicano difiere en la construcción del muro en la frontera con México o apoya las leyes estatales migratorias, tal como establece el partido.

Ryan y Cuba

Un tema que no escapa es el embargo a Cuba, fuertemente apoyado por los republicanos en su plataforma política. Lo cierto es que Paul Ryan está en contra. Durante sus siete mandatos como representante en el Congreso, Ryan votó 20 veces contra el embargo a la isla gobernada por el hermano de Fidel Castro, Raúl.

Se desconoce hasta el momento cuál es su postura ahora que es candidato a la vicepresidencia. Romney favorece el embargo impuesto poco después de la Revolución que derrocara a Fulgencio Batista en 1959. Pero este hecho es una piedra en los zapatos de varios republicanos que saben de las ramificaciones que tendría semejante postura, especialmente teniendo en cuenta el voto de los cientos de miles de exiliados cubanos que residen en Florida, uno de los estados claves en estas elecciones.

Romney, ¿nuevo rumbo?

Romney ha estado a favor del muro y ha llegado a decir que si gana las elecciones, promovería la deportación de los 12 millones de indocumentados que residen en el país. Por esta razón, los ojos de las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes indocumentados, la gran mayoría de ellos de origen hispano, estarán sobre Romney para ver si presenta una postura más amigable y humanitaria hacia los sin papeles.

En las elecciones de 2008, Obama ganó en parte gracias al voto latino. Cuatro años más tarde, el panorama no ha cambiado y todo indica que no cambiará, a menos que Romney cambie su postura y saque un as de la manga en materia de inmigración, que ailive el rechazo de los votantes hispanos y sea visto como un gesto para ganar su confianza. Y sus votos.

Pero hay signos esperanzadores. La esposa de Romney, Ann, participó ayer de un encuentro organizado por la Coalición Latina, donde dijo que estas elecciones eran 'muy importante para los hispanos'.

Resta ver qué dira Romney esta noche en su discurso. Si muestra signos a favor de los indocumentados, cosa que la plataforma política aprobada por el partido no lo hace, sus chances mejorarán considerablemente. Si no lo hace e insiste con medidas duras contra ese sector de la población, entonces la suerte estaría echada para el republicano quien vería desvanecer su aspiración de mudarse a la Casa Blanca en enero del año que viene.

¿Quién es Paul Ryan?

Paul Ryan es súper conservador. Católico, contrario al aborto, apuesto y fanático del deporte, Ryan se siente notoriamente más a gusto que su jefe Romney en campaña.

Cuando el exgobernador y aspirante a la presidencia lo eligió el pasado 11 de agosto, el nombre de Ryan despertó el entusiasmo de la base más radical del Partido Republicano, el Tea Party.

Su popularidad tiene largas raíces: Ryan presentó hace seis años un programa de gasto público que incluye nada menos que reformar el sistema de salud pública, cambiar el sistema de pensiones mediante bonos para que los jubilados contraten cobertura privada y profundos recortes en los programas sociales.

Ese programa pasó desapercibido, pero en 2010 la oleada conservadora que llevó a los republicanos a adueñarse de la Cámara de Representantes dio un vuelco a la situación política de Ryan.

Ambicioso y con soltura en los pasillos del Congreso, Ryan consiguió convencer a la dirección de los republicanos de que valía la pena apostar por su propuesta.

El representante por Wisconsin obtuvo la presidencia de la importante comisión de Presupuesto de la Cámara.

Con su elección, Ryan parece que quiere evitar en todo caso el fracaso que supuso la candidata de 2008 y compañera de equipo del aspirante republicano John McCain, la gobernadora de Alaska Sarah Palin, que acumuló errores durante la campaña.

Casado con una exmilitante demócrata, padre de tres hijos, Ryan será el `perro faldero' de Romney, quien le ladrará a Obama durante la campaña, el mismo rol que abraza el actual vicepresidente Joe Biden.

Terra