Elecciones Presidenciales 2012

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31 de agosto de 2012 • 12:51 AM

Romney le predicó al coro pero ¿convenció a los indecisos?

Mitt Romney cerró la Convención Republicana con su discurso de aceptación de la candidatura a la presidencia.
Foto: Getty Images
 

TAMPA, Florida - Mitt Romney puso primera anoche en su campaña por llegar a la presidencia pero le faltó tracción en las cuatro ruedas tal como lo demostró en su discurso de cierre de la Convención Republicana que anoche culminó en esta ciudad y que lo ungió como su candidato para arrebatarle la presidencia a su contrincante, Barack Obama.

What is Your Idea For a Better Country?

Lo de Romney anoche fue más una predicación hacia los fieles ya conversos, al coro, que a los millones de indecisos que seguramente tendrán un rol importante en noviembre.

Su discurso ante los más de 4,000 delegados e invitados en el Forum de Tampa lo mostró como lo que es, un hombre de negocios, dispuesto a llevar al país hacia un nuevo rumbo. Pero si bien trató de mostrar su costado humano, dejando de lado por momentos su conocido 'acartonamiento', Romney no dijo nada nuevo, excepto cuando habló del rol de la mujer y su potencial 'para hacer lo que ella quiere'.

Habló de recuperar el liderazgo en el mundo, de eliminar la reforma de salud conocida como 'Obamacare', de rechazar el aborto, de imponer la imagen de fuerza con los enemigos y de eliminar del déficit, todos temas conocidos para los republicanos.

Pero levantó puntos cuando dijo que Obama quiere mejorar el planeta y el medio ambiente y el quiere 'ayudar a tu familia y tus hijos'.

Lo que no dijo

Pero el análisis de todo discurso pasa muchas veces por lo que no se dijo, más que por lo que se dijo. Y Romney dejó afuera dos temas centrales para los votantes, especialmente los indecisos en estados claves, como Florida, Ohio y Nevada: la crisis hipotecaria y la situación de los 12 millones de indocumentados.

Estados claves como Nevada y Florida aún no han salido del pozo por la pérdida de miles de viviendas que han dejado a familias enteras en la calle. Y esos votantes, especialmente los indecisos, estaban esperando un mensaje claro y concreto acerca de un plan para sacarlos de la desesperación. Pero Romney no los nombró siquiera.

El otro gran tema que Romney dejó afuera de su discurso fue el relacionado con los más de 12 millones de indocumentados que residen en el país. Si bien habló de los inmigrantes al comienzo de su oratoria, no se refirió al polémico tema ni mucho menos.

Latinos consideran el tema migratorio como uno de los más importantes, junto con salud y la economía, porque entre sus familias, seguro que hay parientes o amigos que carecen de papeles pese a que llevan años en esta país, trabajando y pagando impuestos como cualquier ciudadano.

Latinos con Obama

Y es en esta área que el presidente Obama le saca ventaja a Romney. Una reciente encuesta mostró que los votantes hispanos apoyan al presidente con el 65% mientras que Romney solo cuenta con el 25%. A esto se suma el dato de que se espera que unos 12 millones de hispanos voten en noviembre, lo que lo convierte en un preciado botín a la hora de inclinar la balanza hacia uno u otro candidato. Y esto puede ser definitorio en estados claves como Florida o Nevada, donde viven tantos votantes latinos.

Romney ha dicho que quiere deportar a los 12 millones de indocumentados aunque más tarde dijo que estaría a favor de que regresarn de manera voluntaria a sus países. Pero bajo ninguna circunstancia, según ha dicho, apruena una reforma migratoria que los saque de las sombras y les abra el camino hacia la residencia, cosa que Obama aprueba y promueve, si bien no ha logrado esa promesa.

Anoche, Romney selló su suerte ante los millones de indecisos (se estima que rondan los 18 millones de votantes) con su discurso donde mostró algo de su costado humano, no mucho, y donde no dijo nada nuevo, excepto cuando habló del rol de las mujeres. Resta por ver si los convenció de que es hora de dar vuelta la página y darle la oportunidad en la Casa Blanca.

Faltan poco más de dos meses para el segundo martes de noviembre y la carrera por la Casa Blanca está en marcha, al menos para los republicanos. La atención se mueve ahora a Charlotte, North Carolina, donde la semana que viene se realiza la Covención Demócrata que unigirá al presidente Obama como candidato para su reelección.

Terra