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13 de agosto de 2012 • 12:29 PM • actualizado a las 03:57 PM

Según analista, 'sin crecimiento económico estamos fritos'

El legislador Paul Ryan es el compañero de fórmula de Mitt Romney. Ambos proponen generar crecimiento económico.
Foto: Getty Images
 

No hay dudas que estas elecciones enfrentarán a dos candidatos con visiones totalmente distintas, como nunca antes visto. Barack Obama, por un lado, con su plan de distribución de riqueza y engrandecimiento del rol del gobierno y por Mitt Romney por otro, con su proyecto de crecimiento económico y achicamiento del déficit, liberando el mercado financiero.

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'Sin crecimiento económico estamos fritos', dijo Robert Macaulay, un analista político republicano que practica abogacía en Miami.

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En diálogo con Terra, Macaulay habló sobre la elección de Paul Ryan como compañero de fórmula de Romney y las contrastantes visiones para el país que tienen los contendientes para para la Casa Blanca.

'Paul Ryan es un joven legislador con mucha experiencia. Ha estudiado la economía y es realista', dijo Macaulay, quien cuestionó a quienes critican su plan de reformar Medicare, el sistema de salud de millones de jubilados que maneja el gobierno.

Vota por Obama o Romney

'Hay mucha demagogia contra él. Fíjate que el plan de reforma de Medicare tiene apoyo bipartidista. Y trata de mejorar los servicios y acrecentar las alternativas que tiene el sector pasivo de elegir sus proveedores. Es mejorar el servicio pero con mayor competencia', añadió el analista.

'Romney tenía que decidir entre una persona más tradicional, con menos carisma, como Pawlenty o Portman, o una persona más joven con más chispa y del ala reformista del partido, como (Marco) Rubio o Ryan'.

A juicio de Macaulay, cada candidato tiene un proyecto diametralmente opuesto. 'Tenemos dos visiones totalmente diferentes. Una es una visión europea de socialdemocracia, con un gobierno muy grande, impuestos muy grandes, reglas grandes. Y la otra, un gobierno más disciplinado, con oportunidades de crecimiento para todo el mundo, con incentivos para el sector privado. Y Obama no comparte esta visión y hay que ser francos con el pueblo. Si quieren oportunidades, hay que dejar andar el mercado libre'.

Para Macaulay, el déficit y la deuda es el gran elefante blanco en la sala. 'Es de 1,3 millones de millones de dólares. Y la deuda nacional representa el 75% del producto bruto. Oficialmente está igual al producto bruto pero una gran parte de eso es lo que un Departamento debe a otro. La última vez que estuvimos asi fue en 1950, después de la Segunda Guerra Mundial. ELa deuda estaba como en 40 por ciento cuando salió (George W.) Bush'.

¿Donde está la salida?, fue la obvia pregunta

'Necesitamos expandir el crecimiento. Estamos bien posicionados, con la tecnología, los recursos. Y la clave es el crecimiento económico. Y sin el crecimiento económico estamos fritos', sentenció Macaulay.

¿Quién en Paul Ryan?

Ryan es a sus 42 años una de las esperanzas del Partido Republicano. Se transformó en 2011 en uno de los miembros más influyentes de la Cámara de Representantes al asumir la presidencia de la comisión de Presupuesto y enfrentar uno de los temas más conflictivos con los demócratas: la extraordinaria deuda del Estado.

Lejos de ser un advenedizo en política, él ha sido elegido siete veces como representante en la Cámara y ha trabajado en el Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos, durante casi la mitad de su vida.

La designación de Ryan tranquilizó a los conservadores, que albergaban algunas dudas por eventuales cambios en las posturas de Romney sobre temas como el aborto o los derechos de los homosexuales. Para ellos, la selección de Ryan ha sido la opción ideal.

Originario de Wisconsin, donde reside actualmente con su esposa y sus tres hijos, él lucha por dar una nueva dirección a la economía, y propuso a principios de año un proyecto de presupuesto destinado a "mostrar cómo (...) salvar este país de futuras deudas, dudas y decadencia".

Si su texto, aprobado en marzo por la Cámara en manos de los republicanos y que propone recortar cinco billones de dólares en gastos en los 10 próximos años, no tiene la menor chance de ser adoptado por el Senado, dominado por los demócratas, constituye un documento que deja asentados los principales enunciados republicanos conservadores sobre reducir el déficit sin aumentar los impuestos sino recortando programas federales.

De Wisconsin, como varias generaciones antes que él, Paul Ryan, católico practicante, fue marcado por la muerte de su padre cuando era un estudiante de secundaria. Una pérdida que lo transformó en un chico introspectivo que se refugió en los libros.

"Crecí muy rápido", dijo en una reciente entrevista a la revista The New Yorker.

Luego de trabajar en 1996 para el candidato republicano a la vicepresidencia Jack Kemp, Ryan llegó al Congreso por primera vez en 1998, a sus 28 años.

En 2004 se hizo conocido por sus esfuerzos por privatizar el programa de jubilaciones del gobierno.

Terra