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24 de junio de 2012 • 04:37 PM

Sondeo: Uno de cada 4 votantes, indecisos entre Obama y Romney

El presidente Barack Obama pronuncia un discurso durante un acto de campaña con simpatizantes en el Colegio de la Comunidad Hillsborough en Tampa, Florida, el viernes 22 de junio de 2012. Tanto Obama como su contricante republicano Mitt Romney cortejan el voto de los indecidos.
Foto: Chris O'Meara / AP
 

Numerosos electores se dicen indiferentes ante el presidente Barack Obama y su contrincante republicano Mitt Romney.

Estos ciudadanos no tienen apremio para decidir por quién votarán en la contienda por la Casa Blanca. Sin embargo, serán muy importantes para determinar al ganador presidencial.

Una cuarta parte de los electores estadounidenses son persuasibles, según la encuesta de The Associated Press-GfK, y tanto Obama como Romney intentarán en los próximos cuatro meses convencer a estos individuos volubles y difíciles de que tienen lo necesario para corregir los problemas de la nación.

Es una tarea delicada. Estos electores odian ceder.

"No creo nada de lo que digan (los candidatos)", señaló Carol Barber, de Iceland, Kentucky, que figura entre el 27% del electorado que no ha decidido a quién respaldará en las urnas o que no tiene una preferencia firme hacia alguno de los aspirantes.

Al igual que muchos electores indecisos, Barber, de 66 años, no presta atención a la política en estos días. Ella está principalmente concentrada en su esposo —que recibió hace poco un trasplante de hígado— y en la reorganización de las finanzas de su hogar para saldar parte de la factura médica.

"En este momento no puedo concentrarme en la política", señaló Barber. "Si se hubiera postulado alguien que supiera lo que es luchar, sería diferente", apuntó.

John Robinson, contratista general, de 49 años, de Santa Cruz, California, presta un poco más de atención, aunque no le entusiasma ninguno de los candidatos.

"Todos me tienen amargado. Sólo hablan y saludan a señas con la mano", dijo Robinson, de inclinación conservadora y quien apoyó al aspirante republicano en 2008, el senador por Arizona, John McCain, y que ahora está indeciso entre Obama y Romney.

"No hay nada que pueda decir que me atraiga de ninguno de los dos", señaló.

Sin duda, muchos de esos indecisos depositará su voto a favor de alguno de los candidatos en las elecciones del 6 de noviembre.

Hasta entonces, Obama y Romney dedicarán gran cantidad de tiempo y dinero intentando ganarse su voto, en especial en los estados donde la contienda es más cerrada y donde suelen virar de preferencia entre republicanos y demócratas en cada elección.

Obama y Romney afrontan el mismo obstáculo, ganarse a los indecisos sin distanciarse de su simpatizantes del voto duro, a los que necesitan en vecindarios y centros telefónicos para garantizar que los simpatizantes acudan a las urnas.

"Los indecisos representan un desafío interesante en las campañas", dijo Steve McMahon, socio fundador de Purple Strategies, una firma bipartidista de manejo de crisis. "Desplazarse al centro significa ganarse a estos electores, pero también significa crear problemas con las bases", apuntó.

Obama ha intentado situarse entre la izquierda y el centro con el anuncio de diversas políticas, como las que amplían el acceso a métodos de anticoncepción y exentan de la deportación a los inmigrantes traídos ilegalmente a Estados Unidos, además de concederles permisos de trabajo si lo solicitan.

Ambos puntos son populares entre los simpatizantes del voto duro de Obama y los electores que están al centro.

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El periodista de The Associated Press, Philip Elliott, y el Especialista en Sondeos de la AP, Dennis Junius, contribuyeron a este despacho.

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En internet:

Encuesta AP-GfK: http://www.ap-gfkpoll.com

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