Los soldados malíes reforzaban este sábado la seguridad en la región de Gao, en el norte de Malí, tras la detención de dos jóvenes con cinturones de explosivos y un día después del primer atentado suicida en el país.
Los grupos armados islamistas, que ocuparon durante meses el norte del país imponiendo su ley, evitan un enfrentamiento frontal con los soldados franceses y malíes y parecen decantarse por los atentados suicidas y la colocación de minas en las carreteras.
Dos jóvenes con cinturones de explosivos fueron detenidos este sábado por la mañana a 20 km al norte de Gao, un día después del primer atentado suicida en Malí, perpetrado en esta misma ciudad, situada a 1.200 km al nordeste de Bamako y arrebatada recientemente a los grupos armados islamistas.
"Hoy temprano detuvimos a dos jóvenes, un árabe y un tuareg. Llevaban un cinturón de explosivos y cabalgaban dos asnos", declaró a la AFP Oumar Maiga, el hijo del jefe de la aldea.
Los dos jóvenes fueron detenidos en la carretera que lleva a Burem y a Kidal, a 20 km de la entrada norte de Gao, donde un hombre se hizo estallar el viernes en un atentado suicida contra militares malíes, hiriendo de levedad a uno de ellos.
El atentado fue reivindicado por el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUYAO), uno de los grupos armados que ocupaban el norte de Malí desde hacía meses.
Muyao había advertido de "una nueva zona de conflicto" y amenazado con atacar convoyes, con colocar minas y "organizar kamikazes".
El pasado 26 de enero, los soldados franceses y malíes habían retomado el control de Gao, la mayor ciudad del norte de Malí. Actualmente la ciudad parece en estado de sitio, con fuertes refuerzos militares, constató la AFP. Unas medidas que ponen de manifiesto la preocupación de los militares, que se toman muy en serio las amenazas de los nuevos ataques.
"En cuanto uno sale unos kilómetros de Gao, es peligroso", declaró a la AFP un oficial malí. Según fuentes militares francesas y malíes varios pueblos de las inmediaciones de Gao defienden la causa islamista.
En la capital malí, la calma parecía haberse restablecido este sábado después de los enfrentamientamientos de la víspera, cuando unos militares atacaron a una unidad de élite del ejército malí, los Boinas Rojas.
Al menos dos adolescentes murieron y otras 13 personas resultaron heridas, según un balance gubernamental, en este ataque que enfureció al jefe del Estado malí, Dioncounda Traoré, quien condenó los "disparos fratricidas" e hizo un llamamiento a "la unión sagrada indispensable", en plena reconquista del Norte.
Este ataque, que ilustra las divisiones en el ejército malí, fue motivado por el rechazo de los Boinas Rojas a abandonar su campamento de Bamako e integrar otras unidades para combatir a los grupos armados islamistas en el norte del país.
