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- La leyenda de Jack el Destripador cumple 125 años. Sus misteriosos crímenes han convertido a Whitechapel, un cosmopolita barrio del este de Londres, en un reclamo para turistas y curiosos fascinados por el desconocido asesino de prostitutas. Foto: EFE
- Hoy en día existe un listado de hasta 106 sospechosos de haber encarnado al famoso criminal que abarcan, desde un consejero de la reina Victoria, hasta un pintor obsesionado con las prostitutas, o un barbero cirujano polaco que fue el auténtico responsable, según la opinión del detective Abberline que dirigió el caso en 1888. Foto: Getty Images
- No fue el primer asesino en serie, ni el más sanguinario, pero su nombre es conocido por todos los habitantes del que fuera su distrito de acción, sea cual sea la procedencia de éstos, que tanto en la época como ahora, hacen de Whitechapel una zona inmigrante. Foto: EFE/JAVIER LIZON / EFE
- En 1888 este área de Londres era paupérrima y con una historia miserable, y en ella se aglutinaban 80.000 personas entre pobres, desempleados, inmigrantes, huérfanos, criminales y prostitutas. Foto: EFE/JAVIER LIZON / EFE
- Porque, si bien la historia del asesino más famoso de todos los tiempos ha logrado levantar una rentable industria para el barrio, la literatura y el cine, no menos interesante fueron las condiciones de vida durante el siglo XIX en Whitechapel, de las que hoy todavía quedan algunos recuerdos a lo largo de sus calles. Foto: EFE/JAVIER LIZON / EFE
- Algunas fachadas de ladrillo de la época, junto con pasadizos que sigue siendo preferible evitar en la oscuridad, fueron el escenario donde vagaban las víctimas de Jack, todas ellas prostitutas. Foto: EFE
- El presunto cuchillo utilizado por Jack el Destripador fue mostrado en la exposición 'Jack el Destripador y el East End' en 2008 en el Museo de los Docklands de Londres, Reino Unido. Foto: EFE/ ANDY RAIN / EFE
- El criminal sobrecogió al maltratado barrio la noche del 30 de septiembre, cuando Jack no mató a una, sino a dos prostitutas con una diferencia de 45 minutos, en los que los expertos "ripperólogos" denominan "la noche del doble evento". Foto: Getty Images
- Los expertos creen que el asesino fue interrumpido mientras degollaba a Elizabeth Stride e, insatisfecho y sediento de sangre, recorrió 1,3 kilómetros aproximadamente hasta dar con Catherine Eddowes en una plaza de la City de Londres. Foto: Getty Images
- Con Eddowes descargó toda la violencia que tuvo que contener con la primera víctima de esa noche: dejó la cara de su presa mutilada, los intestinos dispuestos encima de un hombro y se llevó el riñón izquierdo y un trozo de delantal. Foto: Getty Images
- La mitad del botín, el delantal ensangrentado, se encontró a pocas calles de distancia junto a una pintada que constituye uno de los pilares de una de las teorías más conocidas, aunque denostada por los expertos. Foto: Getty Images
- "The Juwes are the men that will not be blamed for nothing" (Los judíos son los hombres que no serán culpados de nada), una construcción gramática extraña en inglés por ser una doble negación, lo que indujo a las autoridades a pensar que el asesino podía ser extranjero. Foto: Getty Images
- Además se aprecia otro error, la palabra Juwes, que fue interpretada como "judíos", sustantivo que en inglés se escribe en realidad "Jews". Algunos consideran que no es una errata sino un guiño masónico, que cerca las sospechas sobre este grupo religioso. Foto: Getty Images
- El cénit de Jack llegó con su última víctima atribuida, Mary Jane Kelly, la única a la que mató bajo un techo. La chica era una de las pocas prostitutas que contaba con el privilegio de ocupar una habitación, lo que dio al asesino intimidad y más tiempo para ensañarse. Foto: Getty Images
- Mary Kelly no parecía humana cuando un vecino la encontró: desfigurada totalmente, sus costillas quedaron expuestas después de que Jack extrajera todos sus órganos y los colocara encima de la mesilla de noche; también cortó sus brazos y piernas hasta dejar los huesos a la vista. Foto: Getty Images
- Fue el quinto y último objetivo de un asesino del que aún hoy no se sabe nada con certeza, ni siquiera por qué paró de matar. La investigación de la policía no arrojó ninguna conclusión definitiva y las teorías sobre su identidad y móvil no hacen sino multiplicarse. Foto: Getty Images
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La leyenda de Jack el Destripador cumple 125 años. Sus misteriosos crímenes han convertido a Whitechapel, un cosmopolita barrio del este de Londres, en un reclamo para turistas y curiosos fascinados por el desconocido asesino de prostitutas.
Foto: EFE

