Del 2000 a la fecha, el cruce de vehículos de Estados Unidos a México cayó 45%. De 239 millones de personas que viajaban anualmente ahora solo van 125 millones, según el Departamento de Transporte.
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Xotchil Benvenuto llegó a los seis años de edad a Estados Unidos desde México. Durante los primeros años de primaria sus padres la enviaban a estudiar a Texas. Estaba seis meses de un lado y seis del otro.
Pero cuando finalmente su familia se mudó “al otro lado”, no se desconectó de sus raíces mexicanas y hoy Xotchil dice que “regresaría a México en un instante”.
Y, ¿Los Zetas?, ¿el Cartel de Sinaloa?, ¿Los Caballeros Templarios?, ¿no le temes al narcotráfico?, “Claro que la ola de ola de violencia es una cosa muy seria, pero no es que andas por la calle y te va pasar algo, lo que hay que hacer es no exponerse”. Xotchil , natural del DF, dice que la gente le dice que si “está loca por querer regresarse”.
Aunque dice que por ahora no se mudará porque tiene una carrera exitosa dentro del campo de las comunicaciones, no lo descarta en el futuro.
“En México uno disfruta más de las costumbres, de la vida en familia y no vive con la carrera diaria que se vive en Estados Unidos. Caminas, y no vives contra el tiempo; claro, es importante no exponerse”. Y es que Xotchil, reconoce que el crimen organizado sigue fortificándose. Pero para ella, lo importante es tratar de evitar ir a barrios peligrosos, ser modesto y no andar con joyas de pies a cabeza, ni en carros de lujo; sobre todo en el norte de México”.
No hay que irse al norte, pues en noviembre se anunció que una célula de Los Zetas opera en la ciudad de México.
Lo curioso es que su familia ha estado en riesgo de caer en las garras del narco. Xotchil cuenta que alguien llamó a la tía de su cuñada diciéndole que su sobrino había tenido un problema en la frontera, mientras se disponía a viajar de Estados Unidos a México. “Le dijeron que fuera a una cabina y que tenía que depositar 2,000 dólares”. Aunque estuvo a punto de acudir al lugar, con suerte llegó su cuñada y evitó que la tía saliera. “El sobrino estaba bien y todo era parte de las artimañas de los criminales”, relata.
Esto no es una realidad ajena para el resto de los mexicanos, pues en el 2011, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal , desarticuló 14 bandas de secuestradores en México, algunas de ellas vinculadas a los carteles de droga.
No obstante, Xotchil dice que no se puede vivir con miedo y que su mamá viaja frecuentemente a México y nunca le ha pasado nada.
A juzgar por datos del Instituto de Políticas de Migración de Washington D.C. , el caso de Xotchil no es común. Un informe de diciembre de 2011 reveló que la ola de migrantes que viaja a México, ha descendido en la última década. Aparte de las dificultades económicas,esto se debe a la ola de violencia.
Del 2000 a la fecha, el cruce de vehículos de Estados Unidos a México cayó 45%. De 239 millones de personas que viajaban anualmente ahora solo van 125 millones, según el Departamento de Transporte.
“Yo creo que independientemente de si eres mexicano, puertorriqueño o de donde seas uno siempre busca su raíces y las mías están México”, insiste.
- Lyan Babilonia
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