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- Las pandillas mutaron en Centroamérica a las maras. Pertenecer a una mara sirve como protección, como estilo de vida, una religión. Foto: AP
- Así como los religiosos usan rosarios con la cruz de Cristo, los mareros llenan sus cuerpos de tatuajes para demostrar pertenencia. Pero no todo queda allí: también tienen sus propias señas y su propio lenguaje, además de que por supuesto, existen rangos dentros de la organización. Foto: GETTY IMAGES
- El código moral es quizás el más duro de la mara. Quien sea parte de una, debe ser fiel a la misma siempre. Caso contrario, las venganzas suelen ser tan duras como la muerte misma. "Vives para la mara o mueres para la mara", es una de las reglas de oro de este tipo de organizaciones. Foto: GETTY IMAGES
- Los ritos de iniciación no son menos crueles. Los hombres deben soportar golpizas o ingresar a territorio de maras enemigas y matar a un rival. Las mujeres corren igual suerte, pero además deben tener sexo con el jefe de la mara para completar la aceptación. Foto: GETTY IMAGES
- Las maras se dedican a todo tipo de negocios ilegales: robos, extorsión, secuestro, venta de droga, venta de armas, inmigración ilegal y tráfico de personas. El consumo de drogas de sus miembros es casi habitual, desde pegamentos y marihuana hasta las sustancias más duras. Foto: GETTY IMAGES
- Las maras se dividen en células denominadas 'clicas' y a pesar del sentido de "hermandad" que intentan imponer, son altamente jerárquicas. Los jefes son aquellos que han demostrado ser más sangrientos al momento de cometer delitos o que demuestre cierto liderazgo. La participación del resto se limita a la votación de los castigos para aquellos que han violado las reglas de la mara. Foto: AP
- Pertenecer a una mara es casi el mayor acto de fe que un hombre puede realizar, ya que se entrega a una organización donde la violencia es parte del día a día, donde está prohibido no reaccionar ante una provocación (incluso de los mismos integrantes) y de la cual no se puede desertar. Foto: AP
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Las pandillas mutaron en Centroamérica a las maras. Pertenecer a una mara sirve como protección, como estilo de vida, una religión.
Foto: AP

