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15 de julio de 2012 • 05:07 AM • actualizado a las 10:32 AM

El talibán canta poemas para ganar adeptos

Numerosos residentes de provincias del sur y el este se han quejado de la intimidación por parte del talibán por escuchar música o canciones que estos consideran vulgares.
Foto: Getty Images

Durante siglos, las canciones épicas y los himnos de batalla han conferido fortaleza a los guerreros tribales.

Y a medida que las fuerzas de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) comienzan a reducir sus operaciones en Afganistán, los militantes del talibán han redoblando sus esfuerzos por hacerse de una preciosa tradición cultural y usarla para sus propios fines.

Piensan que la poesía cantada les ayudará a reclutar nuevos guerreros e inspirará a los ya existentes.

"Los cantos talibanes son muy efectivos", dice a la BBC el profesor Qibla Ayaz de la Universidad de Peshawar, en el noroeste de Pakistán. "Su poesía es simple y muy poderosa y tiene resonancia entre muchos locales".

El periodista de la BBC Dawood Azami indica que el fenómeno no es reciente: durante la invasión soviética en los años 80, los muyahedines afganos en el frente de guerra usaban cantos patrióticos y religiosos para motivar a sus guerreros.

Prohibición

Cuando el talibán asumió el poder, entre 1996 y 2001, el Departamento para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio castigó a aquellos que vendieron, interpretaron o escucharon música. Aunque estimularon la poesía y permitieron el canto.

Hoy, el talibán cuenta con un departamento dedicado a la producción y distribución de este material, una suerte de ministerio para la propagación de los cantos.

A principios de año, lanzaron un sitio web llamado Tarani (que significa "cantos" o "baladas"), el cual provee enlaces a cientos de cantos de decenas de intérpretes.

La "poesía", o cantos aprobados por el talibán -en idiomas pastún y dari- son rítmicos, apasionados e hipnóticos, afirma Azami. En su mayoría no llevan acompañamiento instrumental.

Aunque no existen cifras oficiales, está claro que se ha vuelto un gran negocio que mueve millones de dólares, afirma Azami. Algunos álbumes -la mayoría de estos producidos en Pakistán- han vendido cientos de miles de ejemplares.

¿Cantos peligrosos?

Aunque en muchos casos -al hablar de sentimientos y temas como la valentía- los cantos buscan tocar la fibra emocional de los hombres en Afganistán y Pakistán, algunos pueden incluir menciones a ataques en los que civiles -incluyendo mujeres y niños- constituyen el blanco.

Para las autoridades afganas, que han prohibido la venta de cassettes y DVD de cantos talibanes (y han llevado a cabo redadas en las casas y tiendas donde se venden), los mensajes presentes en los versos "son, en su mayoría, infundados e incorrectos".

El general Abdul Manan Farahi, alto consejero del Ministerio de Interior, dice que estas canciones "podrían motivar a miembros ordinarios del talibán a pasar al siguiente nivel en actividades violentas".

Pero luego añade: "No creo que inspire a otros a unirse al talibán o la insurgencia".

Para el ojo inexperto, podría parecer como si los cantos del talibán han reemplazado a la música como fuente de entretenimiento en el país.

Muchos militantes realmente lo han intentado, tanto que incluso han basado algunos cantos en el estilo de populares canciones de películas.

Mecanismo de intimidación

Hay otra explicación de la aparente popularidad de los cantos o taranas.

Numerosos residentes de provincias del sur y el este se han quejado de la intimidación por parte del talibán por escuchar música o canciones que estos consideran vulgares.

"Si el talibán tiene alguna influencia, es a través de la violencia, el miedo y la intimidación, y no por la calidad de sus alegatos", opina Jamie Shea, asistente adjunto secretario general para los desafíos de seguridad emergentes de la OTAN.

Khushal, un aldeano de la provincia oriental de Nangarhar dice: "El talibán nos pidió que escucháramos cantos yihadistas en lugar de otras canciones y música".

"A mí me detuvieron una vez para ver qué estaba escuchando en mi auto... Me dijeron que escuchara cantos yihadistas y religiosos, entonces no sería molestado", cuenta Niamatullah, un conductor del oriente del país.

Al final, muchos afganos han resuelto subir cantos y ringtones a sus celulares. Es la manera que han hallado de hacerse pasar por simpatizantes talibanes. De esa forma logran evadir la intimidación.

 

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