Con la intención de conocer la postura oficial de la Embajada frente al conflicto que vive el país, los manifestantes esperaron durante varias horas al embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, que se encontraba "reunido en el Congreso de EEUU", según representantes de la Embajada.
Con pancartas, banderas y discursos, la veintena de hondureños convocados ante la Embajada por la organización Mexicanos sin Fronteras expresaron su rechazo al nuevo gobierno presidido por Roberto Micheletti, y pidieron a su representante en Washington que respaldara esta postura.
"Las palabras de Bermúdez pesan mucho políticamente en Honduras.
Si él se pronunciara en contra del gobierno impuesto nos ayudaría mucho a restablecer la democracia", dijo a Efe el hondureño Marco Antonio Lemus, portavoz de los manifestantes.
En una conversación telefónica con Lemus que pudieron escuchar los periodistas, un representante de la Embajada que no quiso identificarse aseguró que el embajador le había dado "instrucciones expresas de no pronunciarse sobre el tema hasta su regreso".
Finalmente el embajador, que no concedió entrevistas a ningún medio de comunicación, se puso en contacto con los manifestantes por teléfono y les aseguró que "repudiaba el golpe de Estado y reconocía a Zelaya como presidente legítimo", según dijo Lemus, aunque Efe no pudo confirmar con la embajada este extremo.
Acompañados de la ministra de Justicia de El Salvador, Mirna Perla, los manifestantes pidieron la "retirada inmediata" de los militares de las calles de Tegucigalpa, la "cancelación del toque de queda" impuesto por Micheletti, la "liberación de los medios de comunicación" y la restauración del gabinete de Zelaya.
Mientras, en Miami, un centenar de hondureños se manifestaba frente a la sede del Consulado General de Honduras en sentido contrario.
Portando banderas y pancartas con lemas "Queremos democracia" y "Fuera Zelaya", los manifestantes respaldaron al nuevo presidente de su país y acusaron a Zelaya de ser un "ladrón" y de estar "manipulado" por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
"Son posturas que respetamos, aunque no las compartamos", dijo a Efe Lemus. "No todos nosotros simpatizamos con Zelaya. Lo que no podemos aceptar y debemos denunciar es que en una democracia se sigan produciendo golpes de Estado", añadió.
La crisis política en Honduras se desencadenó este domingo con la destitución de Manuel Zelaya, a quien el Ejército sacó de su casa por la fuerza y lo trasladó a Costa Rica, horas antes del comienzo de una consulta popular que el presidente hondureño había convocado con vistas a la reforma de la Constitución de 1982.
El Parlamento y el Tribunal Supremo de Honduras habían declarado ilegal la convocatoria de referéndum.
El presidente del parlamento Roberto Micheletti, del mismo partido que Zelaya, fue entonces designado para asumir provisionalmente la presidencia de Honduras, hasta las elecciones generales convocadas para noviembre.
En una concentración frente a la Casa Blanca esta mañana, los hondureños liderados por Lemus pidieron al presidente de Estados Unidos que se pronunciara en contra del golpe y que no reconociera al "gobierno ilegítimo".
"Se trata del primer golpe militar ocurrido bajo el gobierno de Barack Obama, y él ha dicho que nadie intervenga. Al decir eso está dejando las manos libres a los golpistas", dijo uno de los manifestantes.
Horas después, en una rueda de prensa junto al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, Obama afirmó hoy que el golpe ha sido "ilegal" y el presidente depuesto, Manuel Zelaya, sigue siendo el líder legítimo; aunque reiteró que, por ahora, no prevé suspender la ayuda exterior a Honduras. EFE llb/pgp/ma (con vídeo)

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