Infierno imparable
Los incendios mantuvieron en constante vilo a los bomberos a medida que murallas de fuego avanzaban desde desfiladeros en las montañas hacia el borde de la famosa línea costera del estado, diseminándose con tanta rapidez que inclusive hoteles usados como refugios temporarios por los evacuados tuvieron a su vez que ser evacuados. Dos personas perdieron la vida.
Al menos 6.000 bomberos estaban combatiendo las llamaradas de 14 incendios.
Aproximadamente una cuarta parte del territorio de la costa de California estaba en llamas.
Las flamas avanzaron hacia la frontera con Nevada, donde devoraron sectores de siete condados y devastaron varias comunidades.
Residentes que huían de las zonas incendiadas, así como bomberos, describieron graves condiciones que están empeorando. Las temperaturas a través del sur de California eran superiores a la normal para esta época del año, y se espera que alcancen el martes los 38 grados centígrados (100 grados Fahrenheit) en los populosos condados de Orange y San Diego.
Los incendios hacían estallar la reseca madera de árboles y lanzaban brasas en todas direcciones, impidiendo a los bomberos formar las tradicionales líneas de fuego y limitando el lanzamiento aéreo de espuma y agua para combatir las llamas, dijo Camp.
Las escuelas públicas cerraron sus puertas, además de los campos universitarios de la universidad de California, en San Diego, y en la universidad estatal en San Diego.
Terra USA/AP
