Internacional
25/10/2007 15:00 (GMT)
MADRID (Reuters) - Al menos siete inmigrantes murieron y alrededor de 50 desaparecieron al naufragar la embarcación en la que viajaban en aguas del Océano Atlántico frente a Mauritania, cuando probablemente se dirigían a las Islas Canarias, informaron autoridades el jueves.
Un barco pesquero español, llamado "Tiburón Tercero," encontró en la noche del miércoles el cayuco -una especie de canoa- en el que viajaban los inmigrantes, con siete cadáveres y un superviviente, informó una portavoz de Salvamento Marítimo.
El rescatado dijo que en el cayuco viajaban 57 personas y llevaban 20 días a la deriva, agregaron las autoridades. La rústica embarcación fue encontrada a unos 480 kilómetros al oeste de Cabo Blanco, Mauritania.
"Había un hedor insoportable, yo creo que esas personas llevaban muertas unos seis o siete días, quizá más," declaró a la Cadena Ser el patrón del "Tiburón Tercero," José María Abreu, con la voz entrecortada por la emoción.
"En este momento estamos mal porque es una situación dantesca," agregó, precisando que no cree que se pueda encontrar con vida a algunos de los desaparecidos.
El buque de Salvamento Marítimo "Esperanza del Mar" se ha hecho cargo de los cadáveres y el superviviente, que serán trasladados a Canarias, aunque dada la lejanía del lugar del suceso puede tardar varios días en llegar a puerto.
El ministro del Interior de España, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue el primero en dar la noticia y recordó que lo importante para evitar estas tragedias es que los inmigrantes tengan información sobre los grandes riesgos que suponen estos viajes.
"Para evitar esos naufragios hay que impedir que salgan ilegalmente de los países y para eso hace falta información," agregó en una conferencia de prensa.
El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, afirmó que las autoridades han detectado la existencia de "posibles barcos negreros" en las costas de Guinea-Conakry, al ser preguntado por una información en este sentido del diario "El País."
Miles de inmigrantes ilegales intentan llegar cada año desde Africa a España, Italia o Malta en inestables barcazas de madera, y muchos mueren intentando llegar a Europa en busca de trabajo y una vida mejor.
Más de 30.000 inmigrantes ilegales llegaron el pasado año a las Islas Canarias, seis veces más que en el 2005. Este año las patrullas costeras de la Unión Europea han reducido el número de pateras que llegan a las islas en casi un 70 por ciento, según datos de Frontex, la agencia de fronteras de la UE.
Terra/Reuters