Internacional
26/10/2007 16:57 (GMT)
Por Betel Miarom
YAMENA (Reuters) - Chad extendió el viernes un estado de emergencia sobre la violenta zona este de su territorio, un día después de la firma de un acuerdo de cese al fuego con grupos rebeldes que el presidente Idriss Deby calificó como la última oportunidad para alcanzar la paz.
La semana pasada, el Gobierno de Deby declaró estado de emergencia a lo largo de su frontera con Sudán, al este del país, y en el remoto norte desértico, tras enfrentamientos con miembros de comunidades étnicas que causaron la muerte al menos a 20 personas.
El Parlamento de Chad decidió el viernes extender el estado de emergencia en 45 días. La medida otorga a las autoridades locales la posibilidad de iniciar una búsqueda y arresto de rebeldes, y le permite restringir el traslado de personas y vehículos.
Además, la cobertura mediática y las reuniones también estarán limitadas.
La medida demuestra que el Gobierno de Deby sigue preocupado por la seguridad en la zona fronteriza del este, pese a un acuerdo de cese al fuego con grupos rebeldes firmado el jueves en Libia.
Los rebeldes han luchado contra el Gobierno de Deby por más de dos años.
El acuerdo del jueves, mediado por Libia y firmado por los cuatro grupos rebeldes más importantes, prevé un cese inmediato al fuego y la liberación de prisioneros, dijeron funcionarios.
También se crearía un comité para integrar a representantes rebeldes a las estructuras estatales de Chad, agregaron.
Uno de los líderes rebeldes que firmó el pacto, Mahamat Nouri, rechazó las demandas del Gobierno para que abandonen las armas antes de ser reintegrados al Ejército.
Aunque Deby manifestó su esperanza en que el acuerdo lleve la paz a su país productor de petróleo, recordó que varios pactos similares se han firmado sin arrojar resultados.
"Creo que este es el último acuerdo, realmente el último, que el Gobierno firma con una oposición (...) y creo que es la última vez que Chad permitirá que un país vecino entregue armas a chadianos para combatir a chadianos," dijo Deby desde Libia a Radio Francia Internacional, en comentarios publicados el viernes.
"(Si) en el futuro cualquier país (...) busca armar a los chadianos contra el Gobierno chadiano, entraremos directamente en una guerra contra ese país, no contra los chadianos," agregó.
Ello pareció ser una dura advertencia a la vecina Sudán, a quien Chad ha acusado por mucho tiempo de apoyar a insurgentes chadianos que luchan contra el Gobierno de su país desde la región este.
Las acusaciones de Chad, que frecuentemente han sido rechazadas por Sudán, provocaron que en varias ocasiones las dos naciones vecinas estuvieran al borde de un conflicto civil.
La mediación de Libia alentó a la firma de numerosos acuerdos de paz bilaterales, pero éstos no lograron detener las actividades insurgentes y los choques en las fronteras.
Terra/Reuters