China-política Semana-Personaje
26/10/2007 - 17:50 (GMT)
Hu Jintao consolidó su poder al mando de la cuarta economía mundial al ser reelegido al frente de las Fuerzas Armadas y del Partido Comunista Chino, en el que tendrá el apoyo de importantes aliados suyos para aplicar su visión de un desarrollo equitativo.
Hu, de 64 años, debería además renovar su mandato como presidente cuando el Parlamento celebre su reunión anual el próximo marzo.
Perteneciente a la cuarta generación de políticos de la China comunista, después de Mao Zedong, Deng Xiaoping y Jiang Zemin, el presidente Hu Jintao aboga por un desarrollo económico que corrija las grandes desigualdes existentes entre el campo y las ciudades y sea más respetuoso con el medio ambiente.
Al cierre del 17º Congreso del Partido Comunista el lunes, Hu Jintao aprovechó la presentación de los nueve nuevos líderes del país para defender su concepto de la "armonía" y el "desarrollo científico".
"Lucharemos por el desarrollo científico poniendo a las personas primero y haciéndolo global, equilibrado y sostenible", dijo.
Hu Jintao cultivó su sensibilidad hacia los desheredados del espectacular crecimiento chino a lo largo de los 15 años que pasó en el interior pobre del país (como las provincias de Guizhou, Gansu y el Tíbet), desempeñando diversas funciones en el seno del Partido.
Nacido en una familia de comerciantes de té y antiguo instructor político en la universidad Tsinghua de Pekín, donde estudió ingeniería hidráulica, Hu Jintao hizo su entrada en la vida política a comienzos de los 80.
Su "padrino", Hu Yaobang, le hizo acceder al mando de la Liga de las Juventudes Comunistas, base de su poder posterior. Sin embargo, la caída en desgracia de éste en 1987 no le afectó y Hu Jintao continuó ascendiendo en la jeraraquía del Partido, gracias al apoyo del entonces presidente, Deng Xiaoping.
Prudente y hábil para escalar posiciones manteniendo un perfil bajo, Hu Jintao fue finalmente elegido secretario general del Partido en 2002, jefe de Estado en 2003 y jefe de las Fuerzas Armadas en 2004.
En su primer acto político, tras su nombramiento en 2002, dejó claro el tono de su mandato y llamó al orden a los dirigentes del Partido.
"Los camaradas deben aprender a ser modestos, prudentes, libres de toda arrogancia y vehemencia en su manera de trabajar. Los camaradas deben aprender a mantener un estilo simple y combativo", advirtió.
En estos cinco años de poder, Hu ha debido hacer de moderador entre las facciones del partido, y se ha mantenido vigilante ante la corrupción y los intereses de la nueva aristocracia de burócratas-empresarios que dirigen el país.
Sin embargo, no ha mostrado una gran audacia política desde que es el número uno del régimen.
Ahora, tras cinco años luchando para desembarazarse de los colaboradores del anterior presidente Jiang Zemin, Hu Jintao dispone de más aliados en el Buró Político y en el Comité Permanente del Buró Político, el máximo órgano de decisión del país, formado por nueve miembros.
Uno de ellos, Li Keqiang, de 52 años, está considerado como uno de los candidatos más probables para suceder al presidente o al primer ministro Wen Jiabao en el próximo Congreso del Partido, en 2012.
"Dispone de gente, de la base institucional, ahora debe demostrar de lo que es capaz", dice Ralph Cossa, director del Foro del Pacífico de Hawai.
Aunque según los analistas, el número uno comunista chino continuará con su gestión prudente en el terreno político y consensual con las diferentes facciones del partido.
Hu es "un guardián prudente y hábil de los intereses de la 'nueva clase' de burócratas-empresarios que dirige el país y que tiene la firme intención de impedir a cualquier precio que el pueblo interfiera en los asuntos políticos", considera el sinólogo Michel Bonnin.
Terra/AFP