Religion-Vaticano-España-beatificaciones Nota
26/10/2007 - 18:15 (GMT)
La Iglesia católica beatificará el domingo en la Vaticano a 498 "mártires¨ asesinados en el bando republicano durante la Guerra Civil española (1936-1939), coincidiendo con la aprobación en España de la Ley de Memoria Histórica que rehabilita a las víctimas del régimen de Francisco Franco.
La masiva beatificación de un número tan elevado de "mártires" --la mayor hasta ahora realizada en una sola jornada--, será celebrada en el corazón de la cristiandad, en la plaza de San Pedro, ante la presencia de miles de fieles, buena parte de ellos provenientes de España.
Según fuentes españolas, el gobierno socialista decidió enviar importantes representantes del gobierno, entre ellos al ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Angel Moratinos, así como al presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla y numerosos consejeros, para "despolitizar" el acto.
Por su parte, la Iglesia española desmiente que exista relación entre la ceremonia de beatificación y el calendario de la ley aduciendo que el proceso de beatificación se inició hace veinte años, en 1987.
"La fecha de la beatificación no tiene nada que ver con la agenda política", aseguró el secretario general de la conferencia episcopal, Juan Antonio Martínez Camino.
"El recuerdo de esos mártires busca el reconocimiento que nos abre a la gratitud y a la reconciliación", escribieron mediante cartas pastorales los obispos de la Iglesia española.
Los obispos quieren llenar la plaza de San Pedro y han movilizado cientos de personas para lo cual cuentan con el apoyo del Partido Popular (PP), que aportará na numerosa representación.
No se trata de la primera vez que la Iglesia beatifica a "mártires" de la Guerra Civil española, ya que Juan Pablo II en varias ocasiones elevó a los altares a religiosos "víctimas de las persecuciones religiosas".
Al contrario de su predecesor polaco, Benedicto XVI no presidirá la ceremonia, que será oficiada por el cardenal portugués José Saraiva Martins, aunque el Papa será testigo y dirigirá un mensaje a los peregrinos.
El pontífice quiebra así una de las reglas que impuso al inicio de su pontificado en 2005 de no presidir las beatificaciones para acentuar la diferencia entre beato, modelo para la iglesia local y santo, modelo para toda la Iglesia.
Juan Pablo II, quien falleció en abril del 2005 tras más de 20 años de pontificado, beatificó en total a 471 víctimas de la Guerra Civil española.
En la lista de nuevos beatos figuran dos obispos, 24 sacerdotes, 462 religiosos, tres diáconos, un seminarista y siete laicos. Cinco de ellos nacieron fuera de España, dos en México y otro en Cuba.
La mayoría de los futuros beatos murieron en 1936, siete fueron asesinados en 1937 y dos fueron víctimas de las llamadas 'persecuciones religiosas' en 1934 antes del conflicto bélico que estalló tras el fallido golpe de estado de un sector del ejército contra el gobierno legal de la Segunda República Española.
La Guerra Civil, que dejó un saldo de más de 500.000 muertos en ese país entre julio de 1936 y abril de 1939, se concluyó con la victoria de los militares sublevados y la instauración de un régimen dictatorial encabezado por el general Franco.
Tras la guerra, la represión franquista se cebó con el bando perdedor, iniciándose una limpieza de la que fue llamada España Roja y de cualquier elemento relacionado con la República, lo que condujo a muchos al exilio o a la muerte.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, nieto de un capitán republicano fusilado por las tropas franquistas, prometió a sus electores y a las asociaciones de familiares de las víctimas reivindicar con una ley a los caídos que no están citados en las fachadas de las iglesias católicas, miles de ellos perdidos en fosas comunes.
Zapatero pidió "respeto" por la iniciativa de la Iglesia y a su vez pide el mismo respeto y "madurez democrática" por la ley.
La presencia de Moratinos y de los ponentes de la Ley de Memoria Histórica en la ceremonia en el Vaticano ha sido calificado como "un gesto amistoso tras fuertes roces", según el diario español El País y deberá servir para aplacar toda polémica.
Terra/AFP