La agonía no termina
27/10/2007 - 12:50 (GMT)Los bomberos que combaten desde hace una semana los devastadores incendios en California progresaban este sábado en su lucha contra el fuego, que ha causado siete muertos y que aún amenaza a unas 22 mil viviendas.
Temperaturas más bajas y vientos más suaves permitieron a los bomberos controlar a los más de 23 incendios que se produjeron desde el domingo último y que provocaron la evacuación de más de 500.000 personas, la mayor de la historia de California.
Unos 1.800 inmuebles quedaron reducidos a escombros por el fuego y las autoridades calculan que los daños ascienden a más de 1.000 millones de dólares.
Aunque algunos nuevos focos seguían activos, funcionarios del estado dijeron que la parte más dura del trabajo ya había quedado atrás. Los incendios han quemado más de 200.000 hectáreas.
La oficina de servicios de emergencia del gobernador dijo que las condiciones climáticos habían dado un respiro a los bomberos, pero que éstos se mantenían vigilantes, pues 22.000 viviendas seguían en peligro a causa de las llamas.
"El clima permitió al personal de bomberos hacer grandes progresos, pero aún queda un largo camino por delante", dijo la portavoz Rochelle Jenkins.
"El clima está ayudando, pero debemos prepararnos para lo peor y esperar lo mejor, y así es como vamos a proceder en los próximos días", agregó.
Terra/AFP




