Internacional
29/10/2007 12:13 (GMT)
TUNCELI, Turquía (Reuters) - Un soldado turco murió el lunes en una explosión provocada por una mina colocada por rebeldes kurdos, dijeron fuerzas de seguridad.
El incidente ocurrió durante una operación militar que involucró a unos 8.000 soldados combatiendo contra rebeldes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) en la provincia de Tunceli, en el este de Turquía.
Fuentes militares dijeron el domingo que las tropas turcas habían matado a unos 20 guerrilleros del PKK en la región montañosa, a cientos de kilómetros de la frontera iraquí donde Turquía tiene hasta 100.000 soldados desplegados para atacar a los rebeldes kurdos que se ocultan en el norte de Irak.
"Estamos manteniendo la respiración, esperando la orden para una operación," dijo un destacado cargo de seguridad al diario liberal Radikal cerca de la frontera donde los rebeldes mataron a 12 soldados turcos el 12 de octubre.
Estados Unidos, aliado de Turquía en la OTAN, y el Gobierno de Bagdad han urgido a abstenerse de una acción militar mayor en el norte de Irak, de mayoría kurdo, temiendo que ésta pueda desestabilizar aún más la región.
El ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Hoshiyar Zebari, fue citado el lunes advirtiendo de las "desastrosas" consecuencias para la estabilidad en ambos países y en toda la región si Turquía invadía el norte de Irak.
"Esto sería una decisión unilateral y por eso la gente se está resistiendo," dijo Zebari a la BBC en una entrevista.
Sin embargo, el primer ministro del Gobierno de centroderecha Tayip Erdogan está bajo una intensa presión interna para emprender acciones tras una serie de ataques mortales del PKK contra objetivos de seguridad turcos.
CELEBRACIONES
La fiebre nacionalista en Turquía, acrecentada por la violencia separatista del PKK, afloró el lunes cuando entusiastas turcos celebraron el 84 aniversario de la fundación de la república laica por Mustafa Kemal Ataturk.
Ciudades, pueblos y aldeas en toda la nación musulmana de 75 millones de personas se engalanaron con banderas y retratos de Ataturk.
El presidente Abdulá Gul, los ministros del Gobierno y la cúpula del Ejército depositaron coronas de flores en el mausoleo de Ataturk en Ankara.
En Estambul, la ciudad más grande de Turquía, miles de personas ondearon banderas nacionales en señal de apoyo al Ejército, mientras los periódicos difundieron fuertes mensajes patrióticos.
Terra/Reuters