Argentina-elecciones-política Nota
30/10/2007 - 18:44 (GMT)
La presidenta electa de Argentina, Cristina Kirchner, colocó la lucha contra la pobreza y la desocupación como las prioridades del gobierno que asumirá el próximo 10 de diciembre.
"Combate a la pobreza y la desocupación, educación, salud y todas las cuestiones que tienen que ver con mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y con darnos mayor competitividad como país", dijo la senadora a la televisión la noche del lunes.
Al ser consultada sobre las primeras medidas que pondrá en marcha, en la primera entrevista periodística desde que el domingo se consagró con 44,9% de los votos, la futura presidenta, de 54 años, ratificó que "la prioridad será la lucha contra la pobreza y la desocupación".
Casi 14 millones de los 39,3 millones de argentinos aún viven en la pobreza, aunque el índice cayó a menos de la mitad del que se registraba en mayo de 2003, al asumir el presidente Néstor Kirchner tras el colapso de finales de 2001 y la grave crisis de 2002 en Argentina.
Durante la gestión de Kirchner, el desempleo se redujo de 23% a 8,5%, al ritmo de la expansión de 9% del Producto Interno Bruto (PIB) desde 2003.
La definición de la mandataria electa refleja el perfil de sus votantes, formado por pobres, trabajadores, jóvenes de 18 a 34 años y habitantes de ciudades chicas y pueblos, tradicionalmente peronistas, según un estudio realizado por el privado Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP).
En cambio, las personas mayores de 50 años, de alto nivel social y económico y que viven en grandes centros urbanos, se inclinaron por la liberal cristiana Elisa Carrió, candidata por la Coalición Cívica, una alianza entre socialistas y liberales que salió segunda con 22,9% de los votos.
"Está claro que el voto a Cristina proviene de los sectores de menores recursos. No se trata de una crisis social, sino de preocupaciones diferentes. La gente más pobre está concentrada en que siga habiendo trabajo, crecimiento y no tanto en la inseguridad", analizó Roberto Bacman, de CEOP.
No obstante, el encuestador Enrique Zuleta Puceiro estimó que advirtió que "el fenómeno del clientelismo se mantiene, entre otras cosas porque continúan los bolsones de pobreza y las maquinarias políticas".
"Se han hecho milagros económicos en los últimos años, pero ninguna reforma social en serio", insistió.
En sus discursos de candidata del oficialista Frente para la Victoria (peronistas y socialdemócratas), Cristina Kirchner admitió asignaturas pendientes del gobierno de su marido, entre ellas profundizar la reducción de la pobreza y el desempleo.
Kirchner sumó a sus filas a un sector moderado de los movimientos piqueteros (pobres y desempleados) que habían hecho eclosión en la crisis de 2001 y sus políticas sociales lograron captar a buena parte del arco progresista.
Esto quedó evidenciado en el resultado electoral de la siempre fragmentada izquierda argentina, que reunió menos del 5% de los votos, sumados sus seis presidenciables, del total de 14 candidatos que participó de la contienda el domingo.
Otro desafío que deberá afrontar el futuro gobierno es el aumento sin freno del costo de vida y la necesidad de recuperar la credibilidad de los índices, que la primera dama se empeña en desestimar.
"No estamos ante un fenómeno hiperinflacionario. Estamos entre el 7% y el 11% previsto este año en el Presupuesto, hubo una sobreactuación del tema", afirmó.
La inflación fue de 5,8% en el lapso enero-setiembre, según datos oficiales, mientras las consultoras privadas la ubican entre 15% y 20% anual.
Terra/AFP