Estados Unidos
31/10/2007 - 13:03 (GMT)
Tras el paso de la tormenta tropical Noel, el territorio dominicano estaba el miércoles bajo la lluvia por tercer día consecutivo, mientras 39 poblados permanecen incomunicados y a muchos de ellos las autoridades no pueden llegar, ni por tierra ni por aire.
Al menos 30 personas murieron, según cifras oficiales, y otras 15 se encuentran desaparecidas, mientras 25.540 fueron desplazadas de sus hogares, otras 560 fueron rescatadas de situaciones de peligro y 6.385 viviendas dañadas.
De 39 comunidades incomunicadas, hay varias en total aislamiento, sobre todo por la caída de 10 puentes. Las labores de rescate o ayuda también son imposibles por la falta de visibilidad ante las copiosas lluvias que siguen cayendo.
El presidente Leonel Fernández dijo que se sentía hondamente conmovido por la situación de tragedia que viven cientos de familias en todo el país y prometió ayuda.
"Me siento muy afectado por el drama de tantas familias pobres que perdieron sus pertenencias materiales y también la vida de algunos de sus miembros", dijo Fernández tras recorrer el sector Madre Vieja, en la provincia San Cristóbal, a 30 kilómetros al sur de la capital.
Fernández conversó con unas 400 personas que se encuentran allí refugiadas en una escuela y prometió que "no les faltará la ayuda del gobierno, ni el aliento de su Presidente".
El mandatario dispuso la entrega de 100 millones de pesos (unos 30 millones de dólares) adicionales al Plan de Asistencia Social de la Presidencia para continuar con la ayuda alimentaria a favor de las familias afectadas por el paso de la tormenta.
San Cristóbal es la provincia más afectada y según el gobernador provincial, hay 13 muertos.
A María Elena Vargas la corriente del río Ozama, en la capital, la sorprendió junto a sus cuatro hijos y se vio obligada a abandonar la casa. "La vida vale más que tiestos viejos, cuando compré mi ranchito hace un año, me dijeron que el agua no se metía", dijo Vargas entre sollozos.
El célebre cantante y diputado Sergio Vargas, nativo de Villa Altagracia, dijo a la AP que "nadie ha podido llegar a algunos lugares, tememos lo peor, pero esperamos que hayan subido a lugares altos".
Decenas de comunidades rurales de la zona del Bajo Yuna en la provincia Duarte, 131 kilómetros al norte, se encuentran inundadas e incomunicadas y cientos de familias damnificadas.
Poblados como Arenoso, Villa Rivas, Majagual, Los Vélez, El Aguacate, Ceiba de los Pájaros, Barraquito, Los Peinados, Hostos, Los Rieles, Limón del Yuna y Los Contreras, entre otras, estaban incomunicadas el miércoles, debido a las inundaciones provocadas principalmente por el río Yuna.
Muchas personas también permanecían en los techos de viviendas y en árboles en espera de ser rescatadas por las autoridades, dijo a los periodistas Franklín Lantigua , el alcalde de Arenoso.
Las autoridades prevén daños de más de 30 millones de dólares en la agricultura, sobre todo por las inundaciones en las provincias Monseñor Noel, 85 kilómetros al norte; La Vega, 121 kilómetros al norte, y Duarte, 131 kilómetros al norte del país.
Terra/AP