Iniciativa
SANTA FE _ Los inmigrantes que residen ilegalmente en Nuevo México no serían contemplados por una propuesta del gobernador Bill Richardson sobre atención universal a la salud.
El objetivo del gobernador es garantizar que todos los residentes del estado tengan acceso a cobertura médica.
Sin embargo, los indocumentados --y algunos inmigrantes legales de ingreso reciente-- no podrían recibir el apoyo de los programas de salud con fondos públicos que Richardson propone ofrecer a viviendas de bajos y medianos ingresos que carecen de seguro médico.
En el país, viven aproximadamente 12 millones de inmigrantes ilegales.
Como gobernador, Richardson ha defendido las políticas amigables hacia los inmigrantes. Pero en su propuesta de atención universal a la salud, no incluye provisiones que contemplen el uso de dinero del estado para ofrecer opciones de cobertura financiadas por el estado a los indocumentados.
Richardson apoyó el permitir que los inmigrantes ilegales obtuvieran licencias de automovilista en Nuevo México, en parte para reducir el problema de los conductores sin seguro, quienes elevaban el costo de las pólizas para otras personas.
Los defensores de la atención universal a la salud han emitido argumentos similares sobre el seguro médico, al señalar que los costos por ese rubro son elevados en parte por la atención no reembolsable provista a quienes carecen de seguro.
Richardson pedirá el próximo año a la legislatura que apruebe su propuesta, la cual entraría en efecto por etapas a lo largo de varios años.
Utilizaría una combinación de programas financiados por los contribuyentes, como Medicaid, para ofrecer atención médica sin costo o con una cuota subsidiada, para los habitantes del estado que tengan derecho a ello, con base en sus ingresos.
Los habitantes del estado deberán comprar un seguro si pueden pagarlo y los empleadores tendrán que aportar a un fondo que ayudará a pagar por la cobertura subsidiada de salud.
Terra USA/AP
