Entrevista con el Dr. José LaCalle
Otras veces es parte de ese juego –que no es un juego, naturalmente- con resultados tan trágicos, que si lo hacen público antes de que suceda, les va a dar más notoriedad, les dará más publicidad cuando el acto suceda. Pero un muchacho normal no hace eso, no anuncia "te voy a matar".
¿Hay alguna forma de identificar los 'focos rojos' en el comportamiento de un adolescente, alguna forma de detectar cuando un joven empieza a tener esos pensamientos violentos?
Dr. LaCalle: Todos tenemos un límite de tolerancia, la mayor parte de nosotros no llegamos a cruzar ese límite de “tolerancia de estrés” como le llamamos, más allá de ese límite es cuando puede convertirse en un criminal violento.
Creo que la mayoría de los adolescentes hoy en día tiene capacidad de enfrentarse a situaciones muy difíciles, sin cruzar el límite de tolerancia. No es que los muchachos hoy en día sean más violentos, probablemente es que hoy tenemos más publicidad que nunca antes.
Las luces rojas serían:
- Evidencia de abuso.
- Cuando hay aislamiento social, que es provocado por otros, objeto de burlas, rechazo social.
- Cuando tiene una obsesión con armas o con personajes asociados con la violencia, por ejemplo cuando se han encontrado en sus casas fotografías de Hitler u otros famosos criminales, cuando eso pasa, hay que preocuparse.
- Cuando escriben pensamientos o fantasías criminales en sus diarios, cuando hacen dibujos de violencia, comentarios que buscan venganza de los compañeros.
Todas estas son las luces rojas a las que hay que prestar atención.
¿Qué debe hacer la familia en ese caso?
Lo que nosotros hacemos o hacíamos en nuestras clínicas de salud mental para hispanos, primero es bajar la presión, aliviar el ambiente de estrés, recomendarles que presten más atención a su hijo adolescente, sobre todo si es problemático. Esto en cuanto a la familia.
Silvia Lucero/Terra USA
