España-manifestaciones-política-Franco
13/11/2007 - 18:35 (GMT)
La muerte de un joven el domingo en Madrid en enfrentamientos entre militantes antifascistas y un grupo de neonazis aumentó la tensión en España en vísperas del 20 de noviembre, fecha aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, marcada por algunas manifestaciones.
La delegada del gobierno en Madrid, Soledad Mestre, dio instrucciones para denegar de aquí al 20 de noviembre cualquier pedido de autorización de manifestaciones cuyos lemas tengan caracter racista o xenófobo o que hagan temer incidentes o enfrentamientos.
La subdelegación del gobierno en la capital española recibió hasta ahora cinco solicitudes de manifestaciones, una de las cuales fue presentada por el partido de extrema derecha Alianza Nacional, que convoca para manifestar el sábado en pleno centro de Madrid, justamente donde una organización antifascista previó otro reagrupamiento.
En su edición del martes, el diario El Mundo informó de una asamblea que el lunes reunió en Madrid a unos 350 militantes antifacistas que gritaban "venganza", después de la muerte el domingo del joven Carlos Javier Palomino Muñoz, de 16 años, apuñalado por un soldado profesional de ultraderecha.
El Tribunal Superior de Madrid autorizó una marcha de la Falange, programada el sábado por la tarde en Madrid, contra la opinión de la subdelegación.
Esta última institución consideraba que el lema de la manifestación, "homenaje a José Antonio Primo de Rivera (fundador de la Falange y mentor ideológico del general Franco), asesinado por los socialistas en 1936", traía aparejada "una voluntad provocadora".
Numerosas voces se alzaron, entre éstas la del Partido Popular (PP, derecha), para reclamar la prohibición de la marcha de la Falange, que prevé unir la capital con el mausoleo franquista del Valle de los Caídos (a 50 km), donde se encuentran los restos de Franco y de Primo de Rivera.
El portavoz del PP en el Congreso de los diputados, Eduardo Zaplana, pidió al fiscal general del Estado que "haga todo lo posible" para evitar la marcha.
El ministro del Interior, Alfredo Perez Rubalcaba, le respondió que "la gente tiene el derecho de manifestarse", aunque dijo que están previstos refuerzos en la seguridad para evitar desmanes o enfrentamientos.
Terra/AFP