El Mundo
23/11/2007 - 19:47 (GMT)
El presidente Emile Lahoud dijo el viernes que el Líbano está en un "estado de emergencia" y ordenó al ejército asumir las tareas de seguridad, horas antes de entregar el cargo sin un sucesor a la vista, y de dejar así al país en medio de un vacío político.
El gobierno rechazó la medida, incrementando las tensiones.
El anuncio generó de inmediato más dudas en medio de la crisis política que atraviesa el Líbano. Muchos temen que las tensiones puedan desencadenar hechos de violencia entre los partidarios del gobierno y de la oposición.
El presidente no puede declarar el estado de emergencia sin la aprobación del gobierno, pero el portavoz de Lahoud manifestó que la administración del primer ministro Fuad Saniora es inconstitucional.
"El presidente de la república declara que como existe un estado de emergencia en todo el país al 24 de noviembre del 2007, el ejército ha recibido órdenes de preservar la seguridad en todo el territorio libanés y de colocar a todas las fuerzas armadas a su disposición", expresó el portavoz presidencial Rafik Shalala.
El comunicado ordena al ejército "presentar las medidas que tome al gabinete cuando sean constitucionales", dijo.
El gobierno de Saniora, que se encontraba reunido en la casa de gobierno en Beirut cuando el anuncio fue efectuado en el palacio presidencial de Babda, en las afueras de la capital, rechazó el anuncio.
"No tiene valor y es inconstitucional, y en consecuencia es considerado como si no se hubiese ordenado", manifestó un portavoz del gobierno refiriéndose a la medida. El informante pidió mantener su nombre en el anonimato porque el primer ministro aún no había efectuado ningún anuncio oficial.
El portavoz dijo que la constitución estipula que el gabinete _no el presidente_ tiene la autoridad para declarar el estado de emergencia y darle al ejército la autoridad de asumir las tareas de seguridad.
"Cualquier decisión que no sea tomada por el gabinete, no tiene valor constitucional", expresó el portavoz a la AP.
Terra/AP