Preparando el terreno
26/11/2007 - 11:27 (GMT)El presidente George W. Bush aportará su influencia el lunes para contribuir a concretar un acuerdo elusivo entre Israel y los palestinos al margen de las prolongadas conversaciones de paz que las dos partes esperan relanzar esta semana en una conferencia internacional con el gran reto de apaciguar el Medio Oriente.
La solución del conflicto palestino-israelí ha sido una prioridad de varios presidentes de Estados Unidos, y Bush _en la última etapa de su segundo mandato_ ha puesto también en su agenda la consecución de la tan codiciada victoria diplomática.
Bush invitó a los gobernantes israelí y palestino a reuniones por separado en la Casa Blanca el lunes a fin de preparar el tema central de la reunión que organiza sobre el Medio Oriente _ una sesión todo el martes en Annapolis, Maryland.
"Sigo comprometido personalmente en la instrumentación de mi visión de dos estados democráticos, Israel y Palestina, que conviven en paz y seguridad", dijo Bush el domingo en un comunicado sobre la reunión internacional que comienza con una cena la noche del lunes.
"Los israelíes y los palestinos han esperado por mucho tiempo la realización de esta visión, y solicito a todos los que se reúnan en Annapolis esta semana que redoblen sus esfuerzos para hacer realidad los sueños de paz", expresó.
Bush inaugurará la conferencia de Annapolis con un discurso. Establecerá que la paz en el Medio Oriente es una prioridad máxima en el resto de su gestión que termina en enero del 2009, aunque no se espera que anticipe algunas de sus ideas para lograr ese objetivo, dijo el domingo el asesor presidencial en seguridad nacional Stephen Hadley.
"Este es el momento para que las partes entren a este proceso a través de la negociación", señaló Hadley a periodistas. "Y no creo que el presidente concluya que el momento sea propicio para comenzar a ofrecer ideas sobre resultados en temas específicos. ... Esta no es una sesión de negociación. Es para poner en marcha una negociación, y para que las partes tomen entonces la iniciativa".
Hadly aseguró también que la esperada declaración conjunta no era tan importante como pareció en un principio. Las dos partes han dado el paso inesperado de participar en negociaciones, así que el documento ya no es un vehículo necesario para que lleguen a ese acuerdo, explicó.
La reunión internacional ha estado precedida de disputas, escepticismo y sospecha sobre la buena fe de las partes en conflicto. Y las expectativas siguen siendo bajas.
Estados Unidos logró el domingo que Siria, el último país árabe que quedaba pendiente, aceptara asistir a la conferencia de paz.
"Acogemos la asistencia de tantos países de la región y el mundo", expresó Gordon Johndroe, portavoz del Consejo Nacional de Seguridad. "Esta cantidad importante (de países) señala un amplio apoyo a los esfuerzos de paz entre israelíes y palestinos".
Mientras, las 16 naciones árabes y la Liga Arabe se preparaban para sentarse con Israel por primera vez en más de una década.
Terra USA/AP
