Gobierno cubano
30/11/2007 - 16:52 (GMT)Estados Unidos se empeña en "sembrar desconfianza" entre los cubanos sobre la capacidad del gobierno, bajo mando provisional de Raúl Castro, para resolver los problemas del país, con el fin de "desalentar" y "desunir" al país, afirmó el ministro y Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés.
"No es extraño que nuestros adversarios no descansen un solo segundo en el empeño por tratar de desalentarnos, desmovilizarnos, desunirnos y sembrar la desconfianza en la capacidad de la dirección revolucionaria para dar respuesta a las expectativas del país", dijo Valdés, en un discurso reproducido este viernes por el diario oficial Granma.
Valdés, uno de los dirigentes históricos de mayor peso en el país, destacó que el Gobierno no ignora "la complejidad de nuestras tareas de hoy, en un mundo en crisis, frente a la hostilidad rabiosa y el aventurerismo peligroso de la ultraderecha yanqui, y ante la necesidad, igualmente, de reordenar y mejorar todo lo que no marche bien en nuestro funcionamiento interno".
"Nada de eso nos resulta ajeno", subrayó, al clausurar el acto central por el 50 aniversario de la muerte de Ciro Redondo, su compañero de armas y del ahora convaleciente líder Fidel Castro en la Sierra Maestra (sureste) contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-58).
Valdés, actual ministro de la Informática y las Comunicaciones, señaló que los problemas del país son abordados tanto por Fidel en los artículos de prensa que escribe y publica desde el pasado 29 de marzo, como por su hermano Raúl, quien lo sustituye en el poder desde el 31 de julio de 2006.
En ese sentido, recordó el discurso que pronunció Raúl el pasado 26 de julio, en el que anunció "cambios estructurales y de conceptos para impulsar la economía" y resolver los principales problemas que aquejan a los cubanos: transporte, alimentación y vivienda.
El gobierno interino de Raúl libra una ofensiva contra la corrupción, busca aumentar la productividad, por medios de controles en el manejo de los recursos y la disciplina de empleados y dirigentes, y promovió un amplio debate nacional sobre los problemas que afectan al país.
Ese debate creó grandes expectativas entre los cubanos, quienes reclaman que las discusiones pasen a la práctica con la solución de los problemas.
Terra/AFP
