PAPA-NIHILISMO
01/12/2007 - 17:20 (GMT)
Ciudad del Vaticano, 1 dic (EFE)- El papa Benedicto XVI denunció hoy durante la celebración en la Basílica de San Pedro de las vísperas del primer domingo de Adviento el nihilismo contemporáneo que corroe la esperanza del hombre.
El Pontífice comenzó explicando que ha querido ofrecer su segunda encíclica, presentada ayer, antes del Adviento para que los fieles puedan "leerla y meditarla" durante este periodo y "redescubrir la belleza y la profundidad de la esperanza cristiana".
Una Encíclica que responde así a lo que el Papa llamó el "paganismo de nuestros días" y el "nihilismo contemporáneo, que corroe la esperanza en el corazón del hombre, induciéndole a pensar que dentro de él y alrededor de él reina la nada, nada antes de nacer, y nada antes de la muerte".
Durante su homilía, el Papa reafirmó que "la verdadera y segura esperanza está fundada en la fe en Dios" y que el Adviento, que anticipa el nacimiento de Cristo, "es el periodo favorable para el redescubrimiento de una esperanza que no es ilusoria, sino verdadera y fiable porque está anclada a Cristo".
El Papa además afirmó que lo que los católicos llaman "el más allá", no es un lugar donde terminar después de la muerte, sino que es, sin embargo, la realidad de Dios, El hombre, continuó el Papa, "es la única criatura libre de decir sí o no a la eternidad, es decir a Dios", y el único que "puede apagar esta esperanza eliminando a Dios de su vida".
"¿Cómo puede suceder esto?. ¿Cómo puede suceder que la criatura hecha por Dios, e íntimamente orientada hacia él, la más cercana al Eterno pueda privarse de esta riqueza?", se preguntó el Pontífice.
A lo que agregó que "Dios sabe que quien lo rechaza no ha conocido su verdadero rostro y por esto no cesa de llamar a su puerta, como humilde peregrino que busca la acogida".
Y aseguró que Dios "concede nuevo tiempo a la humanidad para que todos puedan llegar a conocerlo" y "encontrar el sentido de la esperanza".
Para el Papa, el mundo sigue avanzando gracias a la confianza que Dios tiene en el hombre" y que se refleja "en el corazón de los pequeños, de los humildes, de aquellos que cuando atraviesan las dificultades y las fatigas se empeñan cada día en hacerlo mejor o hacer algo bueno" Además, Benedicto XVI dijo que "cada niño que nace es una señal de la confianza de Dios en el hombre" y "una confirmación, al menos implícita, de la esperanza que el hombre nutre en un futuro abierto sobre el Eterno de Dios". EFE ccg/ir
Terra/EFE