Colombia-Francia-Rehenes Nota
04/12/2007 - 18:58 (GMT)
El gobierno colombiano buscará una negociación directa con la guerrilla de las FARC de la mano de Francia para negociar un canje de rehenes por rebeldes presos, anunció este martes el comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo.
El comisionado anunció en conferencia de prensa que viajará a París la noche de este martes para pedirle al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que participe en una reunión en Colombia con las FARC.
El funcionario precisó que la labor de Francia no será de mediación. "No consideramos pertientes más facilitadores ni mediadores, el gobierno toma directamente y en sus manos la solución de este problema", indicó.
"Esperamos que Francia nos acompañe de manera estrecha en este paso que estamos dando para que podamos concretar el anhelo de tantos colombianos y de tantas personas en el mundo que quieren ver a los secuestrados libres", señaló Restrepo.
En el grupo de al menos 45 rehenes que las FARC proponen canjear, se encuentra la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, quien también tiene nacionalidad francesa.
"Estoy dispuesto, como alto comisionado de paz, asumir todos los riesgos del caso, a fin de hacerme presente en el lugar y la fecha que las FARC determinen para acordar con la persona que ellos deleguen los últimos detalles que nos conduzcan a este acuerdo humanitario", agregó Restrepo.
Previamente, esa decisión había sido comunicada por el presidente Alvaro Uribe a los miembros de la comisión de paz del Congreso, con los que se reunió el martes temprano en la Casa de Nariño (sede presidencial), señaló a la AFP Mauricio Lizcano, integrante de ese grupo y cuyo padre está en poder de las FARC.
"Francia es un socio estratégico (por ello) el comisionado viajará a Francia a pedirle al presidente Sarkozy, o a un delegado suyo, que acompañe esa reunión con las FARC", precisó Lizcano.
La iniciativa supone un intento de Bogotá de negociar el canje directamente con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), dos semanas después de haber cesado la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, y de la senadora opositora Piedad Córdoba.
En la reunión con los legisladores, el gobierno presentó el borrador de un marco jurídico para el intercambio humanitario, en el que advierte que los rebeldes a excarcelar deben desmovilizarse o comprometerse a no volver a la guerrilla, a cambio de lo cual se les suspendería condicionalmente las penas.
"Sólo de esta manera aseguramos que los actos humanitarios funcionen como caminos de paz y no como medios para el fortalecimiento del terrorismo", agrega.
El texto no menciona la posibilidad de una zona desmilitarizada, como exigen las FARC para negociar allí el pacto, y advierte que "un acto humanitario no puede confundirse con un acto de claudicación institucional".
Del grupo de secustrados a canjear hacen parte también los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, varios políticos y decenas de militares y policías colombianos, algunos de ellos secuestrados desde hace casi diez años.
Además del retiro de tropas de dos municipios del suroeste del país, las FARC exigen que los insurgentes que sean liberados se reincorporen a la guerrilla, dos solicitudes que el gobierno rechaza.
La participación directa de Francia en un eventual proceso con las FARC fue recibida con excepticismo por analistas consultados por la AFP.
"No le veo muchas posibilidades. Es difícil porque Francia ya estuvo en el grupo de facilitadores junto a España y Suiza, que no logró nada", dijo la internacionalista Laura Gil.
"Eso para mi no es nuevo. El comisionado ha tenido desde el inicio del gobierno del presidente Uribe esa autorización. El problema es que las FARC han dicho que se reúnen con este gobierno únicamente en los municipios de Florida y Pradera, dijo por su parte, el analista y ex asesor de paz, Lázaro Viveros.
Terra/AFP