Irak-EEUU-violencia-AlQaida Nota
04/12/2007 - 19:01 (GMT)
El ejército estadounidense anunció este martes la muerte de un importante responsable de Al Qaida en Irak, en el mismo día en que la red islamista amenazaba con perpetrar más ataques contra las fuerzas iraquíes y los grupos sunitas aliados de Estados Unidos.
Abu Maysara, apodado Abu Basha'ir, murió el 17 de noviembre en Samara, a 125 km al norte de Bagdad, durante una operación.
De nacionalidad siria, este hombre era "íntimo" del jefe de la célula iraquí de Al Qaida, el egipcio Abu Hamza al Muhajir, o Abu Ayub al Masri, según el ejército estadounidense.
Muy conocido en Irak, estaba "a cargo de la justificación ideológica y religiosa de los actos terroristas" y era uno de los líderes más importantes de la división mediática de la organización islamista, señala el mando estadounidense.
Había sido capturado en 2004 pero consiguió escapar de la cárcel en marzo de 2007.
Su muerte se anunció horas después de la difusión de un mensaje sonoro atribuido al presunto jefe de Al Qaida en Irak, Abu Omar al Bagdadi, quien amenazó con una nueva ola de atentados.
Este misterioso Bagdadi, que nunca fue visto y del que no se tienen fotografías, es el supuesto "comendador de los creyentes" del "Estado Islámico de Irak", el califato autoproclamado por Al Qaida en octubre de 2006.
Para el ejército estadounidense no es más que un líder "ficticio", mientras que muchos expertos independientes estiman que el verdadero jefe es el egipcio Abu Ayub al Masri ("ministro de Guerra" en el califato).
Según el último mensaje de Bagdadi, se ha formado una unidad de combate, las "Brigadas al Sidiq", para luchar contra "los apóstatas y los traidores", términos con los que suelen designar a las fuerzas de seguridad iraquíes.
Esta campaña, que tocará a su fin el 29 de enero, "implicará atentados con bomba contra (...) los miembros de los Consejos del Despertar", grupos de antiguos insurgentes sunitas reclutados por las tribus y movilizados por el ejército estadounidense para combatir la red islamista.
Al Qaida y una gran parte de la insurgencia sunita se enfrentan en una lucha sin cuartel desde hace meses, lo que ha asestado un duro golpe a la credibilidad de la organización islamista.
Con su llamamiento a una nueva ola de atentados contra la policía y el ejército iraquíes, Al Qaida en Irak intenta restablecer lazos con la insurgencia nacionalista, que considera a las fuerzas gubernamentales como blancos legítimos por ser "cómplices del invasor".
La insurgencia por su parte se encuentra en plena remodelación y debilitada por la estrategia estadounidense de captación de ex rebeldes para su lucha contra la red de Osama Bin Laden.
En noviembre, nueve miembros de Al Qaida en Irak, entre ellos cuatro "emires", resultaron muertos y 31 más fueron capturados, afirmó el martes el portavoz del ejército norteamericano en el país del Golfo, general Kevin Bergner.
Sobre el terreno, seis personas murieron este martes en un atentado suicida contra una comisaría en la provincia de Diyala (centro-norte), según una fuente policial.
Terra/AFP