Estados Unidos
El presidente George W. Bush, tratando de mantener la presión sobre Irán, instó el miércoles al gobierno iraní a "decir la verdad" sobre sus programas nucleares a riesgo de enfrentar un aislamiento diplomático.
Dos días después que un nuevo informe de inteligencia dijo que Irán había detenido su programa de armas nucleares hace cuatro años, Bush exigió que Teherán detalle su programa anterior para el desarrollo de armas nucleares "que el régimen iraní todavía no ha reconocido".
"Los iraníes tienen que tomar una decisión estratégica: pueden decir la verdad a la comunidad internacional sobre el alcance de sus actividades nucleares y aceptar totalmente la oferta establecida de suspender su programa de enriquecimiento de uranio y venir a negociar, o pueden continuar por la senda del aislamiento", declaró Bush.
Entretanto en Teherán, el presidente Mahmud Ahmadinejad, dijo que el informe estadounidense es una "declaración de victoria" para el plan atómico de Irán.
"Esta es una declaración de victoria para la nación iraní contra las potencias mundiales sobre el asunto nuclear", manifestó Ahmadinejad ante millares de personas durante una visita a la provincia de Ilam en el oeste de Irán.
El presidente iraní dijo que "este fue un disparo final a quienes, en los últimos años, propagaron una percepción de amenaza y preocupación en el mundo mediante mentiras sobre armas nucleares".
"Gracias a vuestra resistencia, fue disparado un tiro fatal a los sueños de los agoreros, y la veracidad de la nación iraní fue una vez más demostrada por los mismos agoreros", exclamó Ahmadinejad en medio de vítores de los presentes.
Irán considera al nuevo informe de la inteligencia estadounidense como una reivindicación de sus aseveraciones de que su programa nuclear es pacífico.
Las autoridades iraníes insisten en que Washington debe asumir ahora una posición menos agresiva y descartar los intentos por imponer nuevas sanciones ante las conclusiones inesperadas del reporte de que Teherán suspendió su plan de armas atómicas hace cuatro años.
El gobierno estadounidense está preocupado de que el nuevo informe llamado Estimación Nacional de Inteligencia _que representa el consenso de todas las agencias de espionaje de Estados Unidos_ debilite su influencia sobre Irán y su capacidad de intensificar las presiones mundiales sobre Teherán para que detenga su programa de enriquecimiento de uranio.
Bush, que vino a Nebraska para participar en un acto proselitista, dijo que había consultado con sus asesores sobre lo que la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el asesor de seguridad nacional Stephen Hadley habían aprendido de sus conversaciones recientes con sus pares de Gran Bretaña, Alemania, Francia y Rusia.
"Estos países entienden que el tema nuclear iraní es un problema, continúa siendo un problema que debe ser encarado", dijo Bush.
En respaldo de las agencias de espionaje secretas, Bush dijo que apreciaba su tarea en ayudar a que la gente comprenda las actividades pasadas y presentes en Irán y a que el gobierno establezca políticas sólidas.
"Está claro del reciente (informe) que el gobierno iraní tiene más que explicar acerca de sus intenciones nucleares y acciones pasadas", dijo Bush.
Su declaración del miércoles tiene lugar un día después de una conferencia de prensa convocada, en parte, en reacción al nuevo informe sobre las actividades nucleares iraníes.
Las afirmaciones de Bush, sumadas a apresurados contactos con líderes mundiales de Bush, Rice y Hadley, muestran a una Casa Blanca que trata de mantener apoyo mundial en su línea dura contra Teherán. La mayoría de los analistas cree que esto es ahora más difícil.
El mismo miércoles, la Casa Blanca dijo que Estados Unidos seguirá "promoviendo activamente" una tercera y más enérgica rueda de sanciones de las Naciones Unidas contra Irán.
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EDITORES: El corresponsal en Teherán Ali Akbar Dareini contribuyó a esta nota
Terra/AP
