PARAGUAY-RELIGIÓN
Asunción, 8 dic (EFE)- La Iglesia Católica de Paraguay reafirmó hoy, durante la festividad de la Virgen de Caacupé, su desvinculación institucional de ex obispo Fernando Lugo, candidato presidencial opositor en los comicios generales de abril de 2008.
"Ratificamos que, fieles a la doctrina de la Iglesia Católica, no nos identificamos con ningún partido político ni propiciamos ninguna candidatura", afirmó ante miles de devotos el obispo de la diócesis de Caacupé, Claudio Giménez.
Lugo, de 56 años y uno de los favoritos en las encuestas de intención de voto para las elecciones del 20 de abril del año que viene, ha sido suspendido "a divinis" por el Vaticano al no aceptarle en enero pasado su renuncia al estado clerical.
La candidatura presidencial del ex obispo está respaldada por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), segunda fuerza política del país, el grupo minoritario en el Congreso y otros grupos de izquierda, después de la disolución de la Concertación Nacional opositora.
"Mantenemos la absoluta neutralidad por nuestra condición de pastores al servicio de la unidad, de la fe, de los fieles", aseguró Giménez ante una multitud congregada ante este santuario de la Inmaculada Concepción, patrona de Paraguay.
El obispo también se refirió tácitamente a Lugo, considerado por un sector de la oposición como el candidato que puede poner fin a la hegemonía de más de 60 años en el poder del Partido Colorado, en la autocrítica que hizo sobre la misión pastoral de la Iglesia.
"Hay quienes opinan que la Iglesia tiene un papel preponderante en nuestro país y goza de la confianza de nuestro pueblo, pero que estaría faltando mayor expresividad en el sentido de directivas concretas y criterios unificados de parte de nosotros", señaló.
Aseveró que "faltan objetivos precisos de la jerarquía, hay dispersión de fuerzas, existe confusión por la decisión tomada por algunos de sus miembros en el campo político, fuera de su función propia específica".
La festividad de la Virgen de Caacupé ha reunido a decenas de miles de creyentes en torno a la Basílica de la ciudad del mismo nombre, a 55 kilómetros al este de Asunción, y fuentes policiales estimaron hoy que movilizó a alrededor de dos millones de personas desde el novenario.
Los paraguayos acuden junto a la Virgen, cuya festividad en este país corresponde con la de la Inmaculada Concepción, para cumplir una promesa y decena de miles lo hicieron a pié, en bicicleta o carretas desde un trecho de varios kilómetros para estar ante el santuario a la hora de la homilía central.
La celebración de este año ha coincidido con la intensa actividad electoral de los partidos políticos con vistas a los comicios presidenciales y legislativos del próximo año, por lo que las reflexiones del novenario se centraron en llamamientos para hacer una elección adecuada.
En ese sentido, el obispo de Caacupé retomó el efectuado por los pastores de la jerarquía católica que se turnaron esta semana e indicó que los dirigentes políticos deben "ser capaces de servir al pueblo por encima de sus propios intereses, que sus promesas se cumplan".
Exhortó a la clase política a que "no se dejen encandilar por el dinero, que construyan el país que queremos todos los paraguayos y no según el querer de los centros de poder que se encuentran en el extranjero".
Giménez instó, asimismo, a que los laicos cristianos "que se encuentran en los diversos partidos sean constructores de la sociedad, para sanear nuestra sociedad, asfixiada por tanta corrupción" y que además respondan "a las verdaderas causas de las migraciones de tantos hermanos" que se ven obligados a abandonar sus hogares a causa de "lo que en su propia patria no encuentran". EFE lb/vv (con fotografía y vídeo)
Terra/EFE