El Mundo
Diez semanas más tarde, nada ha cambiando para Tiger Woods ni para el resto del golf.
Woods ganó el domingo el último torneo del año al terminar la última ronda con 68 golpes, cuatro bajo par, para empatar la marca del Target World Challenge.
Además implantó un récord con el más amplio margen de victoria, imponiéndose por siete golpes sobre el campeón del Masters, Zach Johnson.
Woods no participaba en un torneo de golf desde la Copa de los Presidentes el 30 de septiembre, pero no se vio fuera de forma al ganar este torneo por cuarta ocasión en fila y convertirse en el primer golfista en ganarlo en dos años consecutivos.
"No nos sirve de nada, ¿o sí? Si se tomara todo un año de vacaciones, entonces nos podría servir de algo. Pero apenas 10 semanas, olvídenlo", señaló el golfista Colin Montgomerie al referirse al prolongado período de inactividad de Woods.
Johnson terminó con 68 golpes, pero el único reto para Woods provino de Jim Furyk.
Este se acercó a dos golpes después de nueve hoyos, aunque el torneo cambió repentinamente a partir del décimo. Woods acertó un putt para birdie, y Furyk tuvo tres golpes de putt para bogey.
"Jimmy me puso mucha presión en los primeros nueve hoyos", indicó Woods. Sin embargo, "todo el torneo se decidió a partir del décimo. Ahí tuve un gran golpe que economizó dos impactos", agregó.
Woods terminó con 266 golpes, 22 bajo par, con lo cual empató la marca del torneo impuesta por Davis Love III en el 2000. Woods obtuvo un premio de 1,35 millones de dólares, que donará a la fundación que lleva su nombre.
Johnson, por su parte, cobró un cheque por 840.000 dólares y Furyk, que terminó con 71 impactos, quedó tercero y se llevó 570.000 dólares.
Terra/AP