R.UNIDO-PRISIONES
Londres, 21 dic (EFE)- Miles de traficantes de drogas, ladrones y otros delincuentes extranjeros permanecen en las prisiones del Reino Unido porque el Gobierno británico no tiene "interés alguno" en deportarles, revela una memoria publicada hoy por el director de operaciones del Servicio de Prisiones, Michael Spurr.
Enviado el pasado mes a los directores de todas las prisiones del país, el documento de Spurr reconoce que la Agencia de Fronteras e Inmigración (BIA, en sus siglas en inglés) sencillamente ignora a los autores de delitos menores que cumplen penas de menos de doce meses de prisión.
El informe asegura que la junta directiva de la BIA no tiene ningún tipo de interés en perseguir, para deportarles, a esos prisioneros extranjeros que salen de la cárcel, a no ser que lo recomiende un tribunal de forma expresa.
Sin embargo, el director de la BIA, Lin Homer, replicó que este mismo año las autoridades expulsaron del país a más prisioneros extranjeros que nunca.
"Hemos repetido continuamente que nuestro primer objetivo son los delincuentes más peligrosos, por ello al principio deportamos a los que llevan más de doce años entre rejas", añadió Homer.
La oposición conservadora aprovechó la revelación de hoy para burlarse del reciente compromiso del primer ministro, Gordon Brown, de endurecer las medidas contra los delincuentes extranjeros que cometen crímenes en el Reino Unido.
El portavoz de los conservadores de Asuntos Policiales, Nick Herbert, aseguró que al menos 4.000 criminales se pueden beneficiar cada año de esta política, con el resultado de que "son devueltos de nuevo a la comunidad".
"Se necesita un cinismo especial para prometer una acción dura contra los delincuentes extranjeros y, al mismo tiempo, dar órdenes para que la mayoría de ellos sean puestos en libertad", dijo Herbert.
Durante el congreso anual del gubernamental Partido Laborista,
celebrado en septiembre pasado, Brown subrayó: "Seré claro:
cualquier recién llegado al Reino Unido al que se le detenga con
drogas o con armas será expulsado del país".
El pasado octubre se hizo público que dos cárceles británicas han sido destinadas exclusivamente y en secreto a extranjeros condenados por delitos cometidos en este país, muchos de los cuales están a la espera de ser deportados.
Entre abril de 2006 y junio de 2007, 2.784 prisioneros extranjeros fueron deportados o expulsados del Reino Unido, donde 11.000 de los 81.000 prisioneros son ciudadanos no nacidos en este país, según los datos del Ministerio del Interior. EFE lj/pa/tcr
Terra/EFE