COLOMBIA
Ruth E. Hernández Beltrán Nueva York, 21 dic (EFE)- La comunidad colombiana se unió hoy en Nueva York en una plegaria por los secuestrados en su país, como parte de una convocatoria del presidente Álvaro Uribe en repudio a la ola de secuestros, que se realizó además en varias ciudades.
A la una de la tarde, hora acordada por la presidencia, el cónsul Francisco Noguera comenzó el acto acompañado por el sacerdote colombiano Luis Rendón, quien tuvo a su cargo la plegaria.
"No hay peor crimen que el comete este grupo terrorista de la FARC", dijo Noguera al grupo de colombianos que dijo presente en la sede del Consulado en Manhattan, a quienes exhortó a orar "masivamente" para que la totalidad de los cerca de 3.000 secuestrados sean liberados.
"Sabemos que la FARC va a liberar a tres secuestrados. Queremos decirle a ellos que liberen a todos, que la época de la violencia terminó, que parecen dinosaurios pensando que la violencia es la forma de cumplir sus metas", afirmó.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberarían en los próximos días a Clara Rojas, su hijo Emanuel de tres años, nacido en cautiverio, y a la ex legisladora Consuelo Vargas, quienes serían entregados al presidente venezolano Hugo Chávez, tal y como pidió la guerrilla.
El mandatario estará acompañado por la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, quien se espera que llegue hoy a Venezuela.
"Los enemigos de la paz es la FARC", reiteró Noguera, quien recordó que el presidente Uribe, en un acto "unilateral y generoso" liberó a Rodrigo Granda (encargado de las relaciones internacionales de las FARC) como un gesto en busca de un acuerdo humanitario que permita la liberación de un grupo de rehenes.
Uribe liberó a Granda por petición de su colega francés, Nicolás Sarkozy, como una forma de propiciar el acuerdo.
Sin embargo, agregó Noguera, Granda respondió al acto de Uribe afiliándose nuevamente a la FARC con lo que dio "una bofetada a ese gesto" del presidente.
Por su parte, el sacerdote, quien viajó desde la ciudad de Paterson, en el vecino estado de Nueva Jersey para este acto, dijo que orar por los secuestrados "es un clamor, una necesidad, una exigencia, un derecho y lo hacemos con nuestra fe".
En la oración, los colombianos pidieron a Dios "tocar y transformar los corazones endurecidos por el egoísmo, el odio y el desamor y hacer de ellos hombres nuevos creadores de desarrollo, progreso, unidad y esperanza".
También que le conceda a los colombianos "un gran amor y respeto por la vida, que cesen las matanzas, los secuestros y el terrorismo" y que permita "a los desplazados volver a sus campos y a la patria y que los secuestrados vuelvan a las libertad".
"Nuestra patria tiene mucho dolor en las familias que sufren la ausencia de sus seres queridos" señalaron al unísono.
Entre el público, Luz Marie Morales no pudo evitar que las lágrimas bañaran su rostro durante la plegaria.
"Me da mucho sufrimiento ver lo que está pasando allá, la impotencia de no poder hacer nada, sólo una oración", dijo a Efe la mujer, que estaba acompañada por su hijo Alejandro Ospina, y que hace 27 años reside en Nueva York.
"A mi también me duele mucho lo que pasa", comentó por su parte Ospina Morales.
Elizabeth, secuestrada hace 15 años por el Ejército de Liberación junto a su hermana y un grupo de amigos, también acudió al acto y aseguró a los medios que no ha podido olvidar ese momento.
"Llevo 14 años en este país y todavía me duele", aseguró la mujer, quien prefirió no revelar su apellido ya que en unos días viajará a Colombia y tiene temor de volver a ser secuestrada.
Recordó que junto al grupo que le acompañaba conversaron con la guerrilla y lograron que los dejaran en libertad después de cinco días.
"Todavía no me he podido quitar eso de la mente y sólo estuve cinco días. Allí lloraban hombres y mujeres", señaló mientras las lágrimas asomaban a su rostro.
"Estoy tan traumatizada que ahora voy a Colombia y me da tanto miedo que me quedaré en la casa, siempre me quedo, no salgo", afirmó.
El cónsul comentó a Efe que la liberación de los cerca de 3.000 secuestrados sería el mejor regalo de Navidad para sus familias y se mostró esperanzado que eso se logre con la ayuda de la Iglesia Católica y del gobierno francés. EFE rh/ma (con fotografía)
Terra/EFE