Por afectar a iraquíes
El presidente George W. Bush dejó morir una iniciativa de ley de defensa porque no está de acuerdo con una claúsula que expondría al gobierno iraquí a afrontar costosas demandas por daños provocados durante la época de Saddam Hussein.
En un comunicado el viernes, Bush indicó que el proyecto de ley "pondría en peligro miles de millones de dólares en bienes iraquíes en una coyuntura crucial en los esfuerzos de reconstrucción de ese país".
En un mensaje al Congreso, Bush indicó que enviaba la iniciativa de ley y sus objeciones a la misma al oficinista de la Cámara de Representantes "con el fin de evitar un litigio innecesario en torno a que la ley no entre en vigor a consecuencia de mi falta de aprobación, y con ello no dejar dudas de que la ley ha sido vetada".
Los asesores demócratas, por su parte, indicaron que aún no han descartado todas sus opciones legislativas, entre ellas retirar lo relativo a las demandas contra Irak y enviar de vuelta la iniciativa a Bush para que la apruebe.
Las objeciones de Bush se enfocaron en una cláusula inmersa en la iniciativa, que fija la política de defensa para el año próximo y aprueba 696.000 millones de dólares en gastos, entre ellos 189.000 millones de dólares para las guerras en Irak y Afganistán.
La iniciativa también contemplaba incrementos en los salarios del ejército y de las prestaciones para los veteranos, así como una mayor vigilancia a los contratistas y a los programas de armamentos.
La decisión de Bush de emplear un "veto de bolsillo", anunciado mientras goza de unas vacaciones en su hacienda de Crawford, Texas, significa que la iniciativa de ley morirá a la medianoche del 31 de diciembre.
Terra/AP
