Washington, 2 ene - El combate contra la inmigración ilegal en EE.UU. se ha convertido en una potente arma electoral incluso en las asambleas de mañana en el estado de Iowa, donde la mayoría de la población es blanca.
La lucha contra la inmigración ilegal se perfila como un tema electoral, a sólo un día de las asambleas demócratas y republicanas en Iowa, conocidas en inglés como "caucus" y en las que los votantes elegirán al candidato presidencial de sus respectivos partidos.
La reñida contienda se libra, prácticamente, entre los senadores Hillary Clinton, Barack Obama y el ex senador John Edwards, del lado demócrata, y entre los ex gobernadores Mitt Romney y Mike Huckabee, el ex alcalde Rudy Giuliani y el senador John McCain, del lado republicano.
Según datos oficiales, hay alrededor de 112.000 inmigrantes hispanos en Iowa y unos 20.000 se mudaron allí en los últimos seis años, atraídos por los salarios en la industria avícola y cárnica del estado.
Poco más de la mitad son indocumentados, según un estudio del Centro Hispano Pew de 2006 y el fenómeno de la inmigración ilegal es algo que asusta a población blanca en Iowa y ahora sirve de abono en la contienda.
Basta ver algunos de los anuncios y la propaganda política para entender que el tema es clave entre los aspirantes presidenciales republicanos, que proponen desde muros para combatir la porosidad de la frontera sur hasta la deportación masiva de los indocumentados.
Los candidatos republicanos, ávidos de votos en los 99 condados de Iowa, han inundado los buzones, la radio y la televisión con advertencias sobre la invasión de los indocumentados y anuncios como aquel en el que la bandera tricolor mexicana ondea sobre la de EE.UU.
Terra USA/EFE