América Latina
Falleció en Cuba Philip Agee, un ex agente de la CIA que causó revuelo al divulgar la identidad de ex colegas suyos e irse a vivir a la isla, informó el miércoles la prensa oficial. Tenía 72 años.
Amigos personales indicaron que el hombre murió luego de sufrir una perforación de úlceras de la que debió ser operado.
"En horas de la noche del pasado 7 de enero, falleció en ciudad de La Habana Phillip B. Agee. Ciudadano estadounidense, fue oficial de la Agencia Central de Inteligencia hasta que rompió con ella en 1968 por motivos de conciencia", expresó el diario oficial Granma.
El rotativo calificó al agente de "leal amigo de Cuba y ferviente defensor de la lucha de los pueblos por un mundo mejor".
Agee publicó en 1975 su libro "Dentro de la CIA" que causó revuelo al dar a conocer nombres de colaboradores con la agencia norteamericana y relatar algunos procedimientos secretos usados por la institución.
"Desde entonces se consagró a denunciar las actividades terroristas, desestabilizadoras y subversivas del gobierno de los Estados Unidos contra gobiernos y personas progresistas y revolucionarios de América Latina y el Caribe", agregó el periódico.
Bernie Dwyer, una periodista de la estatal Habana Radio dijo la víspera en un correo electrónico a amigos que el hombre había fallecido en el hospital debido a la operación.
"El fue cremado hoy, martes y una ceremonia en su memoria se realizará el domingo en su apartamento", agregó Dwyer.
Con su estampa elegante y notablemente flaco, el ex agente solía mostrarse poco en eventos sociales en esta capital, aunque en los últimos años montó una empresa de turismo especialmente diseñada para atraer a turistas norteamericanos a la isla.
Agee estudió en la Universidad estadounidense de Notre Dame y fue reclutado recién egresado por la Central de Inteligencia del país del norte (CIA) en 1956. A lo largo de 12 años fue especialista de operaciones secretas de ese organismo.
Tuvo misiones en Venezuela, Uruguay y México, donde precisamente dimitió en 1969.
"Quería ordenar mi existencia", dijo en el libro Diario de la CIA, traducido a 20 idiomas y una verdadera sensación en temas de espionaje.
Sin embargo recibió muchas críticas por su actitud y algunos incluso descreyeron sus palabras.
Sus últimos años los pasó en Cuba donde abrió la firma turística Cubalinda, la cual pretendía segun sus palabras ser un desafío a Washington y un ejemplo moral para otras firmas en Estados Unidos "para que se animen a venir y a trabajar" con la isla.
Terra/AP