Juez de EE.UU.
"Uno de esos beneficios es la repatriación inmediata a Panamá", agregó Frank Rubino, su otro defensor, argumentando que Estados Unidos debía entregar a Noriega a su país de origen, por haber ya cumplido la pena en este país.
El juez Huck entendió que lo referido al momento de la repatriación a Panamá era una interpretación que se había analizado en el juicio concluído en septiembre, que abrió la puerta a la extradición, y se limitó a considerar únicamente lo referido al trato que eventualmente recibirá Noriega en Francia.
Sin nuevas evidencias que refuten las garantías que ya dio el gobierno francés a Estados Unidos de que le dará al ex dictador los mismos beneficios que tuvo en territorio estadounidense, el magistrado no dió lugar al pedido de bloquear la extradición.
En cambio, Huck sí dejó abierta la vía de la apelación.
Los abogados de Noriega ya había adelantado que si esta petición no avanzaba, apelarán finalmente la autorización de extradición, recurso que señalaron presentarían, pero que aún no hicieron efectivo en la corte de apelaciones de Atlanta (EEUU, sur), que corresponde a esta jurisdicción.
Terra/AFP
