Internacional
Por Peter Graff
BAGDAD (Reuters) - Aviones de guerra estadounidenses lanzaron el jueves el mayor ataque aéreo en Irak desde al menos el 2006, bombardeando zonas de los suburbios del sur de Bagdad con unos 20.000 kilogramos de explosivos en cosa de minutos.
Dos bombarderos B-1 y cuatro aviones de guerra F-16 lanzaron explosivos el jueves sobre más de 40 blancos en tres grandes áreas en Jabour, un exuberante distrito al sur de la capital, que se ha convertido en refugio de combatientes de Al Qaeda expulsados de otras zonas.
El ataque formó parte de la Operación Phantom Phoenix, una ofensiva en todo el país contra la guerrilla de Al Qaeda que el Ejército estadounidense inició esta semana.
"Se lanzaron 38 bombas en los primeros 10 minutos, con un tonelaje total de 40.000 libras (unos 20.000 kilogramos)," dijo el Ejército en un comunicado. "Cada bombardero pasó dos veces y luego siguieron los F-16 para completar la serie," añadió.
El portavoz de las fuerzas estadounidenses, Winfield Danielson, dijo que fue el mayor ataque aéreo en Irak desde al menos el 2006.
Una portavoz de las fuerzas estadounidenses en el centro de Irak, mayor Allayne Conway, dijo que era demasiado pronto para decir cuántas personas habían muerto en los ataques aéreos, pero que ya se había iniciado una evaluación.
Este tipo de ataques aéreos a gran escala han sido inusuales en Irak, especialmente en los últimos meses, cuando se redujo la intensidad de las acciones militares debido a un declive de la violencia.
Pero la operación lanzada esta semana muestra una nueva resolución de fuerzas estadounidenses para usar poder de combate tradicional contra un terco enemigo de al Qaeda que no ha perdido su capacidad de lanzar ataques a pesar de haber sido expulsado de la mayoría de lugares.
SOLDADOS ESTADOUNIDENSES MUERTOS
La ofensiva también ha provocado bajas entre las fuerzas estadounidenses. Después de un mes en el que la cifra de muertes en la coalición liderada por Estados Unidos cayó a menos de una por día por primera vez desde el 2004, nueve soldados estadounidenses perdieron la vida en 48 horas.
Seis soldados estadounidenses murieron el miércoles por la explosión de una bomba trampa en una casa en Diyala y otros tres fallecieron el martes en la provincia de Salahuddin, dos de las áreas del norte donde las fuerzas de Washington dicen que Al Qaeda se ha reagrupado.
La Operación Phantom Phoenix hasta ahora también incluyó una redada a gran escala en Diyala, al norte de Bagdad, por parte de miles de tropas estadounidenses e iraquíes y operaciones más pequeñas en el norte y suburbios de la capital.
Los militantes árabes sunitas de Al Qaeda han sido expulsados de la mayor parte del territorio que alguna vez tuvieron en Irak, especialmente el oeste del país y partes de Bagdad, y la violencia en general disminuyó severamente en la segunda mitad del 2007.
Pero los militantes han mantenido su presencia en tres provincias del norte de Bagdad y en las zonas de palmerales de los suburbios del sur de la capital.
Aún tienen la capacidad de perpetrar ataques, sobre todo los llamados asaltos "espectaculares": bombardeos suicidas que suelen matar a grandes números de personas.
Una oleada de ataques suicidas con bomba registró incidentes violentos casi todos los días de las últimas dos semanas, principalmente contra voluntarios de patrullas pagados por fuerzas de Estados Unidos para proteger a los vecindarios contra Al Qaeda.
(Editado enn Español por Marion Giraldo)
Terra/Reuters