América Latina
Las colombianas Clara Rojas y Consuelo González, que fueron liberadas este jueves por las FARC en la selva colombiana arribaron en un avión a esta capital, donde fueron recibidas en un bosque de abrazos y en medio de gritos de alegría.
La aeronave arribó al aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Caracas con ambas mujeres a bordo acompañadas por funcionarios de la Cruz Roja y el ministro de Interior venezolano Ramón Rodríguez Chacín.
La llegada fue en medio de abrazos y lágrimas al encontrarse con sus familiares.
"Estoy viviendo un sueño, no tengo palabras, comprendan", dijo a la prensa en la terminal aérea con la voz entrecortada Clara de Rojas, la madre de la rehén, quien caminaba lentamente junto a su hija por primera vez desde el 2002. La ex rehén, en tanto, sonreía ampliamente.
Con voz emocionada Clara Rojas dijo telefónicamente a la radio Caracol, de Colombia, que le preguntó sobre su hijo nacido en cautiverio, cuya paternidad de atribuye a un guerrillero.
"Se llama Emmanuel, por supuesto. Lo que dice la Biblia, en Mateo, es una bendición de Dios con nosotros, es un regalo de Dios", dijo.
Aseguró que continuará llamándolo Emmanuel. "Yo creo que cuando él oiga que vuelvo a decirle Emmanuel, seguro que recordará algo".
Indicó que nació el 16 abril de 2004. "Era lo más pequeñito, lo más lindo. Lo que más me impactó fue su sonrisa y por supuesto su llanto. Era lindo. Lo que pasa es que no puedo ser objetiva porque es mi hijo y entonces para cualquier mamá su hijo es lo más lindo",agregó.
Rojas y González, vestidas con camisa y pantalón deportivo, habían llegado hasta Santo Domingo, Venezuela, en dos los helicópteros y resguardadas por funcionarios venezolanos y de la Cruz Roja, y varias decenas de militares.
Poco después abordaron un avión Falcon para seguir hasta la capital venezolana.
Presidente (Chávez), mil gracias por su gestión humanitaria, no puede bajar la guardia; los que quedaron lo mandan ese mensaje", dijo González minutos después de su liberación al conversar telefónicamente con Chávez, según imágenes difundidas por la cadena regional Telesur.
"Nos está ayudando, presidente, a volver a vivir. Gracias, presidente", acotó la ex senadora.
Clara Rojas, que exhibía el cabello corto y portaba una mochila, expresó gracias al pueblo de Venezuela "por todo que han hecho para que hoy regresemos a la libertad. Mil gracias ahora y siempre y Dios lo bendiga. Esperamos verlo personalmente y expresarle nuestro agradecimiento", agregó en alusión a Chávez.
Las dos mujeres fueron entregadas a una comisión integrada por el coordinador de la operación y ministro Rodríguez Chacín; el embajador de Cuba en Caracas, Germán Sánchez Otero; la senadora colombiana, Piedad Córdoba; y cuatro delegados de la Cruz Roja.
Chávez dijo estar emocionado por la llegada de Rojas y González, y aseguró que continuará con las acciones para lograr la liberaciones de otros rehenes de las FARC y abriendo camino hacia la paz.
Es la más importante liberación de rehenes en el conflicto colombiano desde el 2001, cuando las FARC dejaron en libertad a unos 300 soldados y agentes de policía. Chávez dijo que la misión ha demostrado "hay posibilidades" para lograr la liberación de los rehenes más.
"Vamos a seguir (con la liberación de otros rehenes) y sobre todo ahora con mas ímpetu...Esas personas no podemos condenarlas como alguien dijo por allí con mucho dolor un familiar de alguno de ellos, que se pudran en la selva", añadió.
En Bogotá, el vicepresidente Francisco Santos declaró al telenociero Caracol que no se debía olvidar de "750 personas que desde hace 10 años las FARC secuestró y no sabemos nada de ellas".
Pidió a la guerrilla pruebas de supervivencia de los 44 rehenes políticos, militares, policías y los tres norteamericanos que permanecen secuestrados en la selva, así como de la ubicación de los cuerpos de los cautivos que han sido asesinados o que han muerto por enfermedad.
Rojas y Betancourt, de quien fuera su jefa de la campaña, fueron secuestradas en febrero de 2002 cuando se dirigían, en plena campaña electoral, hacia la zona desmilitarizada de San Vicente del Caguán.
González, por su parte, fue secuestrado por las FARC en septiembre de 2001 cerca de la ciudad de Neiva.
El presidente colombiano Alvaro Uribe autorizó a Venezuela para encabezar la misión de rescate a pesar de sus duras diferencias con Chávez.
En noviembre, Uribe terminó abruptamente los esfuerzos de Chávez para negociar el canje de decenas de rehenes, incluida Betancourt y tres contratistas del Pentágono estadounidense, en un intercambio por cientos de rebeldes encarcelados. Acusó a Chávez de no estar autorizado para realizar contactos directos con los militares colombianos.
Pero los familiares de los rehenes instaron a Chávez a continuar, y las FARC anunciaron que como desagravio a Chávez le entregarían a él a las dos mujeres y al niño Emmanuel, de tres años, que Rojas en cautiverio con un guerrillero.
Las FARC suspendieron la liberación de los secuestrados el 31 de diciembre alegando que no estaban dadas las condiciones de seguridad, pero Uribe lo atribuyó a que realmente Emmanuel no estaba en manos de la guerrilla sino en un orfanato en Bogotá.
Terra/AP