Tortura y muerte de menor
Nueva York, 17 ene - Un jurado de Nueva York comenzó a escuchar la evidencia presentada contra César Rodríguez, acusado por la muerte de su hijastra Nixzmary Brown, en una sesión en la que la fiscalía detalló la tortura a la que sometía la pequeña.
La niña de siete años murió el 11 de enero de 2006 -un caso que causó consternación en la ciudad y cambios en la agencia de protección infantil- al sucumbir presuntamente a los abusos físicos a los que era sometida.
Al momento de su muerte, Brown sólo medía 45 pulgadas de estatura o poco más de un metro y pesaba 36 libras (16,3 kilos), equivalentes a un niño de cuatro años y su cuerpo mostraba señales de un prolongado abuso, según las autoridades.
El 10 de enero de 2006, Rodríguez golpeó fuerte a la niña por haberse comido un yogurt y la responsabilizó de haber estropeado una impresora, la metió en una bañera y sumergió su cabeza bajo el chorro de agua fría, según las autoridades.
En el forcejeo, la pequeña recibió un golpe que horas después le causó la muerte en la habitación donde la encerró y donde solía someterla a torturas.
Los investigadores consideran que Rodríguez golpeó la cabeza de la niña contra los grifos.
Los ruegos de la niña esa noche no fueron oídos por su madre Nixzaliz Santiago, quien no hizo nada por ayudarla.
La fiscal Ama Dwimoh recordó hoy al jurado la forma en que Brown murió, en lo que considera un caso de tortura.
"Fue inevitable que su vida terminara de la forma en que murió:
maltratada, golpeada, dejada sola en el suelo, gimiendo hasta que no
pudo mas".
"La víctima era rutinariamente atada a una silla. Era golpeada repetidamente con una correa y los puños. No tenía más alternativa que defecar en una caja para gatos. Esa era la prisión que el acusado creó para ella", agregó la fiscal.
Terra USA/EFE
