Internacional
Por Sami al-Jumaili
KERBALA, Irak (Reuters) - Un gran ritual chiíta terminó de manera pacífica en la ciudad sureña de Kerbala el sábado después de que fuerzas iraquíes impusieron una fuerte seguridad alrededor de 2,5 millones de peregrinos, pero ataques en el norte dejaron nueve fieles muertos.
El brigadier general de policía Najim Abdullah dijo que un gran grupo de chiítas estaba volviendo del ritual religioso anual de Ashura en Tal Afar, a 420 kilómetros (260 millas) al noroeste de Bagdad, cuando fue atacado con un cohete Katyusha que causó la muerte a siete de ellos.
En el norte de Kirkuk, una bomba dejó dos peregrinos chiítas muertos que se dirigían a una mezquita para las ceremonias.
Ashura ha sido en el pasado blanco de militantes islámicos sunitas del grupo al Qaeda que consideran a los chiítas, mayoría en Irak pero minoría en el mundo musulmán, herejes.
Dos atacantes suicidas también mataron a seis policías e hirieron a otros 13 fuera de una comisaría en Albu Ubaid, al oeste de Ramadi, en la provincia Anbar, un ex bastión insurgente pero ahora un lugar relativamente calmo después de que las tribus árabes sunitas se rebelaron contra al Qaeda.
Un policía en Ramadi dijo que los atacantes atacaron a los policías que estaban reunidos para tomar la lista nocturna. La comisaría fue atacada porque alojaba a un número de militantes de al Qaeda presos.
La policía dijo que también se habían desatado enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y hombres armados de un mesiánico culto chiíta en las ciudades sureñas de Basora y Nassiriya el sábado, un día después de que hombres armados atacaron a fieles y policías.
No hubo información sobre víctimas.
Cerca de 70 personas murieron y más de 100 resultaron heridas durante los enfrentamientos del viernes luego de que hombres armados de "Soldados del Cielo" perpetraran ataques simultáneos en ambas ciudades.
En Kerbala, la férrea seguridad evitó que se produjeran grandes incidentes en el final del ritual Ashura de 10 días, en el que los chiítas conmemoran el asesinato hace más de 1.300 años del nieto del Profeta Mahoma.
"Lo que me pone más feliz que terminar los rituales en paz es ver a personas de diferentes partes del mundo unidas para conmemorar esta ocasión. Demuestra que Irak se está convirtiendo en un país pacífico," dijo Ali Hamid, de 35 años, de Iskandariya, cerca de Bagdad.
Entre los peregrinos había centenas de hombres vestidos con túnicas blancas que marcharon por las calles golpeando sus cabezas con espadas para mostrar su dolor por la muerte del imán Hussein.
IRAK DIVIDIDO
La sangre caía por sus túnicas. Otros se golpeaban el pecho al sonido de tambores y cantos religiosos.
La muerte del imán Hussein en el año 680 profundizó las diferencias entre chiítas y sunitas por quién debía ser el sucesor de Mahoma.
La disputa aún divide fuertemente a Irak. Miles de personas han muerto en combates entre ambos grupos desde la invasión estadounidense en el 2003. Sin embargo, la violencia se ha reducido en los últimos meses.
Según funcionarios, 25.000 policías y soldados iraquíes fueron desplegados en Kerbala, 110 kilómetros al sur de Bagdad. Helicópteros iraquíes volaban sobre Kerbala, mientras los peregrinos eran revisados incluso 10 veces antes de llegar a los santuarios del imán Hussein y del imán Abbas, en el corazón de su Ciudad Antigua.
Multitudes de fieles, algunos vestidos de negro y flagelándose, se metieron en un patio que une a ambas mezquitas.
(Reporte adicional de Waleed Ibrahim y Ahmed Rasheed en Bagdad; escrito por Dean Yates y Paul Tait; Editado en español por Marcel Deza)
Terra/Reuters