Colombia
El presidente Alvaro Uribe afirmó el sábado que reconocer como fuerzas beligerantes a las guerrillas colombianas sería como dar un "golpe de estado" al sistema de justicia de un estado democrático, como el de Colombia.
Uribe también reveló que su gobierno reactivó esta semana gestiones suspendidas hace unos meses de delegados de Francia, España y Suiza en busca de liberar a secuestrados en manos de las guerrillas. Las declaraciones las formuló poco antes de iniciar una gira por esas tres naciones europeas y Bélgica.
"Reconocerle el estatus de beligerancia (a los rebeldes) es darle un golpe de estado a la justicia" colombiana porque sería admitir que en el país no hay un estado de derecho, dijo Uribe en un discurso desde el municipio de Vistahermosa, en el departamento del Meta, y a unos 180 kilómetros al sur de Bogotá.
El estado colombiano "para hacer la paz... no necesita que legitimen el terrorismo, lo que necesita es que el terrorismo muestre buena fe... (y) sabemos que la buena fe de las FARC surgirá de la contundencia continuada de las fuerzas armadas de Colombia, por eso no podemos aflojar", agregó el presidente, quien recordó como la desmilitariación de zonas para negociar con las FARC provocó el aumento de los secuestros y que por eso su gobierno rechazaba un nuevo despeje.
Estados Unidos y Europa califican a las FARC y ELN como terroristas, pero el presidente de Venezuela Hugo Chávez pidió recientemente excluirlos de esos listados y reconocerlos como fuerzas beligerantes.
Uribe no mencionó ni a su colega venezolano ni la resolución aprobada esta semana por la Asamblea o congreso venezolano respaldando la propuesta de Chávez.
Uribe indicó que a los delegados de "España, Francia y Suiza, hace dos noches, (les) hemos pedido que actúen articuladamente con la iglesia" en la creación y gestiones de la zona de encuentro, una propuesta de seleccionar 150 kilómetros del territorio colombiano donde en la actualidad no haya presencia militar para tener acercamientos.
Terra/AP
