Colombia-rehenes-conflicto
El presidente colombiano Alvaro Uribe anunció este sábado que restableció la facilitación de Francia, España y Suiza para buscar la liberación de un grupo de más de 40 rehenes de la guerrilla de las FARC, entre ellos la colombo-francesa Ingrid Betancourt.
"Nosotros habíamos suspendido hacía unos meses la facilitación de dos delegados de Suiza, España y Francia. Hace dos noches (el miércoles) la reactivamos. Los dos delegados de Francia, España y Suiza han sido autorizados nuevamente por el gobierno nacional como facilitadores", dijo Uribe en un acto público en la población de Vistahermosa, departamento de Meta (centro).
Indicó que esa decisión está orientada a que los tres países europeos apoyen la mediación que está llevado a cabo la iglesia Católica colombiana para buscar el acuerdo humanitario que permita la liberación de los secuestrados.
"Tenemos que apoyar todos la acción de la iglesia Católica", indicó, tras insistir en que una "zona de encuentro" para negociar el canje de rehenes debe darse en un "área rural no poblada, donde no haya Policía ni Ejército que remover", dijo.
El secretario general de la Conferencia Episcopal de la iglesia Católica, monseñor Fabián Marulanda, dijo que la decisión de reactivar la facilitación europea es muy conveniente y oportuna, en declaraciones a radio Caracol.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), proponen que el gobierno excarcele a unos 500 guerrilleros para canjearlos por un grupo de 44 rehenes, entre ellos Betancourt, secuestrada en febrero de 2002, y los estadounidenses Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves, plagiados un año después.
El grupo de secuestrados canjeables lo completan varios políticos y decenas de militares y policías colombianos, siendo que tres de estos últimos ya llevan diez años en poder del grupo insurgente.
El anuncio del restablecimiento de la facilitación de los tres países se produce en vísperas de que Uribe inicie una gira por Francia, Bruselas, España y Suiza, para explicar su política de lucha contra las FARC, que es considerada como terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.
En junio de 2007 Uribe había reclamado a los tres países respetar al país en reacción a un comunicado de esas naciones emitido en Ginebra en el que instaron al gobierno colombiano y a la guerrilla de las FARC a trabajar firmemente para lograr un acuerdo humanitario que permita un canje de rehenes.
"No aceptamos ese irrespeto a nuestra democracia, de poner al Gobierno en el mismo nivel del grupo terrorista de las FARC", dijo Uribe en esa oportunidad.
Terra/AFP