Internacional
Por Tim Cocks y Nick Tattersall
NAIROBI (Reuters) - Tres personas murieron luego de ser atacadas con machetes durante el domingo en la capital de Kenia, en medio de enfrentamientos étnicos generados por la criticada reelección del presidente Mwai Kibaki el mes pasado, dijeron testigos.
Tras el incidente, la policía alejó a los jóvenes presentes en el vecindario de Huruma, en Nairobi, y algunos residentes comenzaron a retirarse llevando sus pertenencias en la cabeza.
"Vi a tres personas muertas que fueron atacadas por pangas (machetes), se les cortó la cabeza, la espalda y se les sacó una mano," dijo el camarógrafo independiente Samuel Oduor.
Otros testigos confirmaron el número de muertos tras un enfrentamiento entre jóvenes pertenecientes al grupo étnico Kukuyo, de Kibaki, y la tribu Luo, del opositor Raila Odinga.
El número de muertos, desde que la oposición dio inicio a tres días de protestas anti gubernamentales, llega al menos a 34, incluyendo el reciente enfrentamiento.
Muchos murieron por disparos de la policía a los manifestantes y otros por enfrentamientos con pandillas étnicas.
"No hay necesidad de matar a nadie debido a su tribu, incluso si no votaron por mi," dijo Odinga a cientos de partidarios al salir de una misa en Kibera.
Según él, se realizará una misa en memoria de los fallecidos en un campo deportivo el miércoles, y repitió el llamado a realizar nuevas manifestaciones el jueves pese a las órdenes policiales de evitar mitines.
"Pueden golpear nuestros cuerpos, pero no pueden quebrar nuestro espíritu de justicia," dijo a sus partidarios.
Más de 650 personas han muerto desde que Kibaki obtuvo el triunfo en unas disputadas elecciones el pasado 27 de diciembre, comicios que según la oposición fueron manipulados.
La violencia ha empañado la imagen de Kenia de un país estable en medio de una región conflictiva, alteró sus credenciales democráticas y dejó en evidencia la situación étnica que se esconde tras su política.
Tras una fuerte presencia en los últimos días, llamó la atención la ausencia de policía en Kibera cuando Odinga abandonaba la iglesia, y el hecho de que en cambio estuvieran en Huruma, lugar donde se desarrollaron los últimos acontecimientos.
Según los residentes, han habido enfrentamientos esporádicos durante las noches entre Kikuyus y Luos en Huruma.
La policía no se encontraba disponible para hablar del asunto.
(Reporte adicional de Bosire Nyairo y Joseph Sudah, Francis Kwera en Kampala; Escrito por Nick Tattersall y Tim Cocks)
Terra/Reuters