Nueva cara
Esas intrincadas viviendas del siglo XIX apenas sobrevivieron los bombardeos en la década del 90, cuando Kabul se convirtió en el frente de combate en la cruenta guerra civil afgana, y después los planes de demolerlas para construir edificios de departamentos. Las bombas y los terremotos han dejado a la mayoría prácticamente en ruinas.
Ahora las casas de madera y lodo son restauradas a su antiguo esplendor, lo que despierta orgullo entre los residentes de la ciudad vieja, en su mayoría gente de trabajo.
"Solía ser hermosa, pero durante los combates un par de cohetes hicieron impacto en la casa", dijo Aminullah, un carpintero de 63 años cuya familia ha vivido durante casi dos siglos en la misma casa de madera, de dos pisos.
El techo ha sido reparado y el patio repavimentado con ladrillos.
"Las casas en la parte antigua son muy viejas", dijo Aminullah, que sólo usa un nombre. "Nuestros antepasados nos las dejaron. Si alguien me pidiera cambiarla (por otra moderna), no lo haría porque estoy muy apegado a esta casa".
Terra/AP