Nueva cara
La organización con sede en Ginebra, que hace obras de caridad principalmente en países musulmanes, ha centrado sus esfuerzos en el barrio densamente poblado de Asheqan wa Arefan. Con unos 100 residentes por acre 1 (0,4 hectárea), tiene una densidad de población diez veces superior a Nueva York, aunque todavía menos que Mumbai (Bombay), en la India.
El Fondo Aga Khan también se ha abocado a dos grandes trabajos de restauración en Kabul: la tumba del siglo XVIII del gobernante Timur Shah, junto al bazar de la ciudad vieja, y un jardín de 27 acres (11 hectáreas) trazado en el siglo XVI a la entrada de la ciudad vieja.
Pero son los proyectos a menor escala _las casas, un baño público, varios santuarios y mezquitas pequeñas_ los que han tenido el mayor impacto en la gente.
La ciudad vieja es un laberinto de callejuelas, viviendas y santuarios. Algunas de las casas viejas son escuálidas, con lodo apilado en el patio y pollos merodeando entre los charcos. A su lado, lucen casas de madera recién restauradas.
Un plan en 1979 de demoler Asheqan wa Arefan para levantar edificios de departamentos fue archivado en el 2002.
Terra/AP